Entra en un bar y se encuentra con esta norma a la hora de pagar que no es muy habitual
"Las cuentas en las reuniones se cobran juntas".

La hostelería está más de moda que nunca, sobre todo desde el auge de las redes sociales y, aún más, el auge del contenido relacionado con bares y restaurantes. En las últimas horas ha dado que hablar el cartel de bar en el que se recogen varias reglas que se deben cumplir dentro del local, eso sí, tirando siempre de sentido del humor.
Es curioso que este negocio hace especial hincapié en todo lo que tiene que ver con las tapas, la forma de comportarse dentro del local y hasta la forma en la que hay que hacer pagos.
"Cada consumición, lleva su tapa. Si tienes más hambre que el se fue a la guerra, puedes pedir tantas tapas extra como desees. A ver si crujes!", dice la primera norma de la lista, que cuenta con 16.
Otras dos dicen: "Hay cerca de 40 variedades para elegir. Si no ves mollejas de Unicornio, es tontería pedirlas. Puedes comerte hasta las cabezas de las gambas, pero si las tiras al suelo, te mira mal el de enfrente. Yo voy a limpiar igualmente el bar".
"Si sufres ardor, de ese que echas el aliento y quemas un mueble, no te pidas chorizo, lomo con alioli, o anchoas con paté. No tengo bicarbonato. La tapa del día, la decido yo, que para eso, el bar es mío. No hace falta que des voces como si fueras el entrenador del Numancia", dicen otras de las normas.
Quién tiene que pagar
"Vayas a echar el día en pedir la tapa. Sin prisa pero sin pausa. A más tardes en decidirla, más tarda en salir. Luego que si la abuela fuma. El jamón de bellota, no es pa hartarse. Las cuentas en las reuniones se cobran juntas. Yo os cambio si lo necesitáis y os las apañáis vosotros, que sino, echamos el día", prosiguen.
"Os podéis sacar los ojos a ver quién paga la ronda, pero cuando digáis 'cobra Kiwi', el primer billete que pille, es el que va a la buchaca. La cerveza, se sirve fría como el rizol y las tapas que jumean. Si a mitad de ronda, es al revés, te esta cundiendo poco", continúa la lista.
También se puede leer: "Si fio, aventuro lo mío. Si presto, al pagar me ponen mal gesto. Si doy, a la ruina voy, y para evitar todo esto... Agárramela que me crece. Pide la música que quieras, que ya pondré yo la que vea.
Y por último: "Los alérgenos están claramente especificados en cada tapa. La carta se mostró a niños de 6 años y todos la entendieron a la perfección. Eso de que el cliente es el jefe y lleva siempre la razón es en Mercadona y bebe con moderación, paga en efectivo y echa las asaduras en tu casa".
