Una dermatóloga explica por qué ponerse primero la crema hidratante y luego la solar es el error que comete la mayoría y que reduce el factor de protección real
No basta con usar protector solar: también hay que aplicarlo bien.
Con la llegada del buen tiempo, aumenta la exposición al sol… y también los errores en el cuidado de la piel. Uno de los más comunes tiene que ver con el orden en el que se aplican los productos, algo que puede afectar directamente a la protección solar.
La dermatóloga Marion Moers-Carpi advierte en la revista Focus de un fallo muy habitual: usar cremas con factor de protección antes del protector solar principal. Según explica, esto puede reducir la eficacia real del producto, incluso aunque se utilice uno con un FPS alto.
La especialista insiste en que “la primera crema con FPS que te apliques es crucial para la protección solar”. Es decir, si una persona utiliza primero una crema de día con un factor bajo y después un protector solar más potente, la piel no estará tan protegida como se piensa.
Por eso, recomienda evitar las cremas hidratantes con protección solar incorporada en la rutina diaria si después se va a aplicar un protector específico. Lo más adecuado es usar una crema hidratante sin FPS, dejar que se absorba bien y, solo entonces, aplicar el protector solar como último paso.
Este detalle, que muchos pasan por alto, cobra especial importancia en primavera. Aunque las temperaturas no sean muy altas, la radiación ultravioleta puede ser intensa. Los expertos recuerdan que lo importante no es el calor, sino el índice UV, que mide la fuerza de la radiación solar.
De hecho, a partir de niveles moderados ya es necesario proteger la piel. Los especialistas recomiendan utilizar un protector solar de al menos FPS 30, y superior en el caso de personas con piel clara o niños.
Además del orden de aplicación, los dermatólogos señalan otros errores frecuentes, como olvidar zonas sensibles como la nariz o las orejas, donde el sol incide con más fuerza.
Más allá de evitar quemaduras, la protección solar es clave para prevenir problemas más graves. La exposición continuada a los rayos UV está detrás de la gran mayoría de casos de cáncer de piel, por lo que una rutina correcta no es solo una cuestión estética, sino de salud.