Una técnica en nutrición revela cómo se resiste al picoteo entre horas
Esta experta afirma que no es falta de control sino biología y señala los pilares fundamentales a tener en cuenta.
Seguro que has oído mil veces eso de que, para no picar entre horas, hace falta fuerza de voluntad. Sin embargo, la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón advierte: "Como dietista, te voy a confesar algo que quizás no esperas: yo no uso la fuerza de voluntad para no picar. No me resisto. ¿Por qué? Porque resistirse implica una batalla, y en las batallas siempre alguien sale herido. Normalmente, nuestra relación con la comida".
El error de las dietas es el hambre no es falta de control, es biología, como dice esta experta. "La mayoría de las mujeres que llegan a mi consulta se sienten culpables porque "asaltan la nevera" a las seis de la tarde. Pero cuando analizamos lo que han comido, el misterio se resuelve solo: desayunos incompletos, ensaladas tristes sin grasa y productos light que prometen saciar pero solo dejan un vacío emocional y físico".
Así que si tu cuerpo no tiene energía real, va a buscarla. Y la va a buscar en forma de azúcar o ultraprocesados porque es lo más rápido. No te falta voluntad, te falta nutrición real. Luzón explica lo que hace ella: "Mi estrategia está basada en que el mando lo tengo yo, no el impulso. En lugar de 'resistirmo', aplico estos tres pilares que tú también puedes empezar a usar hoy mismo".
Éstos son esos tres pilares, detalla: "Lo primero es comer suficiente (y de verdad): mi prioridad no es comer "poco", es comer saciante. La grasa saludable (aguacate, aceite de oliva, frutos secos) y la proteína no son el enemigo; son las que le dicen a mi cerebro: 'Estamos bien, no necesitamos buscar comida en las próximas horas'. Si comes bien, el picoteo pierde su fuerza".
El segundo pilar es "identificar la necesidad, no prohibir el deseo": "Cuando siento ganas de comer algo fuera de hora, no me digo 'no puedes'. Me pregunto: '¿Qué está pasando aquí?'. A lo mejor estoy cansada, o aburrida, o simplemente necesito un descanso del ordenador. Al identificar la necesidad, el mando vuelve a mí", añade Luzón.
Y, en tercer lugar, está "el permiso incondicional", prosigue la técnica en dietética: "Si decido que sí, que me apetece ese trozo de chocolate o esa galleta, lo como sin culpa. Cuando te das permiso para comer, el alimento deja de ser un "fruto prohibido" y pierde ese poder magnético que te hace perder el control".
Y su conclusión final es que hay que pasar "de la resistencia a la soberanía". "No quiero que aprendas a aguantar el hambre. Quiero que aprendas a nutrirte tan bien que el picoteo deje de ser una urgencia para convertirse en una elección consciente", resalta finalmente. "Tener el mando no significa ser perfecta; significa conocer tu cuerpo, darle lo que necesita y decidir desde la calma, no desde la restricción. Porque cuando dejas de luchar contra la comida, empiezas a disfrutar de tu libertad", sentencia.
*Ana Luzón es técnica en nutrición y defensora de una alimentación realista, alejada de dogmas y dietas restrictivas. Su enfoque se centra en ayudar a las personas a reconectar con sus señales de hambre y saciedad, integrando la salud física con el bienestar emocional y el contexto de la vida actual. Más información en www.analuzonsalud.es y en Instagram @analuzonsalud.