Eloy, agricultor, popular por el claxon de su tractor: "La canción no es por nada especial, es la que más me ha gustado"
Un detalle tan simple como inesperado que llamó especialmente la atención.

El pasado 11 de febrero de 2026, el centro de Madrid dejó de sonar a prisas y cláxones urbanos para llenarse del rugido de casi 500 tractores llegados de toda España. Miles de agricultores y ganaderos, convocados por Unión de Uniones y Unaspi, tomaron las calles no solo para protestar, sino para hacerse oír. Fue una tractorada histórica que colapsó el tráfico y convirtió el asfalto en un altavoz de las voces del campo.
Entre todos esos tractores cargados de reivindicación, hubo uno que, casi sin querer, se llevó todas las miradas. No por el tamaño ni por una pancarta más grande, sino por un detalle tan simple como inesperado: su claxon no sonaba como los demás. Detrás del volante iba Eloy Manso, un agricultor de A Limia, que sin proponérselo acabó convirtiéndose en el rostro más viral, y también más cercano, de aquella jornada histórica.
Su tractor, un John Deere modelo 6215 R, llevaba instalado un claxon programado para reproducir Sandstorm, un icono de la música dance de finales de los noventa, algo que llamó especialmente la atención. “La canción no es por nada especial, es la que más me ha gustado”, explica el agricultor en declaraciones recogidas por La Voz de Galicia, mientras confiesa que nunca imaginó que aquel detalle convertiría su paso por Madrid en uno de los momentos más comentados de la protesta.
“El apoyo de la gente”
La movilización, convocada por organizaciones como Unión de Uniones y Unaspi, reunió a cientos de tractores y miles de agricultores llegados de distintas comunidades para reclamar soluciones a problemas que, según denuncian, acaban con la rentabilidad de explotaciones como las de A Limia. Entre sus demandas figuraban la revisión de la Ley de la Cadena, precios que cubran los costes de producción y el rechazo a la entrada masiva de productos procedentes del Mercosur.
En Madrid, mientras Eloy avanzaba con su tractor por las calles del centro, alguien lo grabó sin pensarlo demasiado. Ese pequeño vídeo empezó a circular por redes sociales y, en cuestión de horas, pasó de móvil en móvil hasta convertirse en un fenómeno viral. Lo que había comenzado como un gesto personal, un claxon con su canción favorita, terminó por darle una inesperada visibilidad y poner su lucha, y la de muchos agricultores, frente a toda España.
Para Eloy, lo más valioso de la experiencia fue “el apoyo de la gente”, ver cómo los ciudadanos asomaban a ventanas y aplaudían al paso de la comitiva. No obstante, el agricultor también confesó su frustración por la falta de respuestas políticas: “Por todo ese apoyo mereció la pena, porque no por otra cosa. Porque los políticos continúan igual”, declaró al regresar a su explotación en la provincia de Ourense.