Ya estoy morena: ¿tengo que seguir echándome protección solar?
Aunque nuestro país está a la cabeza de Europa en concienciación sobre la importancia de la fotoprotección, aún nos rondan muchos dudas sobre su uso.

Seguro que lo has escuchado cientos de veces, pero nunca viene mal recordarlo: aunque hay que usar crema solar durante todo el año, es en estos meses de verano cuando su uso es obligado para blindarnos ante los peligros que entraña la exposición al sol, especialmente las alteraciones en el ADN que pueden provocar cáncer de piel.
Y aunque, respecto al resto de países europeos, nuestro país está a la cabeza a nivel de concienciación sobre los daños de la exposición solar y la importancia de la fotoprotección, los bulos acerca de su uso y seguridad siguen extendiéndose por redes sociales.
Es por eso que la marca de cuidado de la piel Bella Aurora, que lleva 135 años estudiando el comportamiento del melanocito, las células encargadas de producir melanina, quiere desmentir algunos de esos mitos. Y uno de los que cobran más fuerza en estas semanas, si ya hemos disfrutado de algunas jornadas de playa y piscina, es si debemos seguir usando el protector solar cuando nuestra piel ya está morena.
Pues sí, debemos seguir usándolo. "El bronceado no sustituye al protector solar ni protege completamente frente al daño causado por la radiación ultravioleta. De hecho, el bronceado es una respuesta natural de defensa de la piel frente a la exposición solar: cuando los rayos UV alcanzan la piel, el organismo aumenta la producción de melanina para intentar minimizar los daños", confirman sus especialistas.
¿Y si el día está nublado, también hemos de aplicarnos la crema solar con la misma disciplina? La respuesta por parte de los expertos de la marca también es afirmativa ya que las nubes no impiden que la radiación ultravioleta alcance la piel. "De hecho, gran parte de los rayos UV atraviesan la nubosidad e inciden sobre la piel aunque el día parezca poco soleado", explican.
