"Parecía una zona de guerra": así cuenta uno de los diarios más leídos de Reino Unido las protestas en Mallorca contra el turismo masivo
El aeropuerto de Palma ha pasado de gestionar 23,7 millones de pasajeros en 2015 a 33,8 millones en 2025.
Las protestas contra el turismo masivo en Mallorca han traspasado fronteras. Uno de los diarios más leídos de Reino Unido ha dedicado un amplio reportaje a los disturbios registrados durante la manifestación del pasado 26 de julio en Palma, describiendo la escena como si la isla se hubiera convertido, por unas horas, en "una zona de guerra".
El prestigioso periódico The Telegraph pone el foco en el aumento de la tensión entre residentes y turistas después de que una marcha convocada bajo el lema "Mallorca al límite" terminara con enfrentamientos entre manifestantes y agentes de la Policía Nacional.
Una protesta multitudinaria que acabó con disturbios
Según la Policía, unas 25.000 personas participaron en la manifestación celebrada en Palma, aunque los organizadores elevaron la cifra hasta cerca de 70.000 asistentes. La protesta transcurrió con normalidad durante gran parte del recorrido, pero la situación cambió al final de la marcha, cuando se produjeron enfrentamientos en un control policial.
De acuerdo con la versión policial recogida por el diario británico, un grupo de manifestantes lanzó botellas, piedras y otros objetos contra los agentes, que respondieron con cargas, porras y disparos de balas de goma. El balance fue de ocho personas heridas, dos de las cuales necesitaron atención hospitalaria por lesiones leves.
"Se cruzó una línea"
El reportaje sostiene que estos incidentes marcan un antes y un después en las movilizaciones contra el turismo de masas en la isla. Hasta ahora, las protestas se habían caracterizado por un tono mayoritariamente pacífico, aunque en los últimos años han aumentado las acciones reivindicativas para denunciar el impacto del turismo sobre la vivienda, los servicios públicos y el coste de la vida.
El diario The Telegraph señala que la violencia registrada durante la última manifestación supone un cambio de escenario y advierte de que ya se han convocado nuevas movilizaciones para este verano.
El turismo crece pero también el malestar
El artículo relaciona este clima de tensión con el fuerte incremento de visitantes que ha experimentado Mallorca durante la última década. Mientras el aeropuerto de Palma ha pasado de gestionar 23,7 millones de pasajeros en 2015 a 33,8 millones en 2025, la población residente también ha aumentado, aunque a un ritmo muy inferior.
Según recoge el reportaje, el encarecimiento de la vivienda, la proliferación del alquiler turístico y la saturación de playas, carreteras y servicios públicos están alimentando el descontento de parte de la población local.
Un problema sin solución sencilla
El reportaje también recoge testimonios de residentes y profesionales del sector turístico. Algunos colectivos vecinales denuncian que cada vez resulta más difícil acceder a una vivienda o disfrutar de espacios públicos durante la temporada alta. En cambio, representantes de la industria turística consideran que las protestas pueden perjudicar a una actividad económica fundamental para la isla.
Mientras tanto, el Gobierno balear ha puesto en marcha medidas para intentar contener el crecimiento del turismo, como limitar nuevas plazas hoteleras, reducir la llegada de cruceros o endurecer la regulación de los alquileres vacacionales. Sin embargo, el número de visitantes continúa aumentando año tras año.
Por ello, los convocantes ya han anunciado nuevas movilizaciones, la próxima prevista en Sóller el 8 de agosto, por lo que todo apunta a que el conflicto entre el modelo turístico y las demandas de los residentes seguirá muy presente durante este verano.