Tres lugares en Canarias que inspiraron a grandes escritores y que deberías tener en cuenta para tu próximo viaje
Las islas Canarias se convirtieron en un refugio para aquellos que buscaban solaz para escribir sus obras.

Muchos relacionan las islas Canarias con playas paradisiacas donde relajarse bajo los rayos del sol. Sin embargo, para algunos escritores, el archipiélago fue también el luga donde encontraron la calma y la inspiración necesaria para escribir sus obras.
Agaete y Agatha Christie
Agaete es un pueblo pesquero situado al norte de la isla de Gran Canaria, caracterizado por sus casas blancas y azules, encaladas y de estilo tradicional canario. El Puerto de las Nieves es la zona costera del municipio y, al caminar entre la callejuelas que desembocan en el mar, puede vislumbrarse la imponente Cola de Dragón, que perfila la costa con los cantiles que se precipitan hacia el mar.

Este pintoresco pueblo inspiró nada menos que a la escritora Agatha Christie cuando lo descubrió en 1927. La autora viajó a las islas en busca de descanso después de que su marido le pidiera el divorcio. Una vez allí, eligió El Puerto de Las Nieves para como escenario de una historia corta, La señorita de compañía, que luego incluiría en su famoso libro Miss Marple y los 13 problemas.
La acción de la historia comienza en el salón del hotel Metropole en Las Palmas de Gran Canaria, donde el doctor Lloyd, el narrador, ve a una misteriosa bailarina española. Más adelante, la trama se traslada al Puerto de Las Nieves donde sucede un misterioso crimen. El contraste del paisaje apacible con la bravura del mar que azotaba su costa debió de parecerle a la escritora el lugar perfecto para el misterio
Puerto del Rosario y Miguel de Unamuno

Puerto del Rosario es la capital de Fuerteventura. La ciudad se caracteriza por combinar el encanto tradicional canario con un ambiente más moderno, y su puerto, núcleo de la vida local, se usa tanto para el comercio como para el transporte de turistas que quieran visitar la isla.
Uno de los grandes escritores que pasó por esta isla fue el filósofo Miguel de Unamuno cuando, en 1942, fue forzado a abandonar su cátedra y su vida en la ciudad de Salamanca por criticar el régimen de Primero de Rivera. El filósofo había firmado un texto incendiario contra la dictadura y, para silenciarle, el gobierno lo desterró a Fuerteventura.
Durante los cuatro meses que duró su exilio vivió en una pensión en Puerto del Rosario, donde se encuentra actualmente la Casa Museo Unamuno. En ese momento, la isla no era el destino idílico que podría parecer hoy, sino que era más bien un lugar inhóspito y poco poblado. Sin embargo, el escritor se enamoró de ella y se inspiró para escribir algunos versos desde sus costas.
En su poemario De fuerteventura a París relata su destierro: “Allá en Fuerteventura, en mi entrañada Fuerteventura, pedazo de mi alma eterna ya, bañaba todos los días mi vista en la visión eterna de la mar, de la mar eterna, de la mar que vio nacer y verá morir la historia”.
Las Palmas de Gran Canaria y Eugene O’Neill
La capital de la isla de Gran Canaria ha acogido a figuras públicas de gran calibre. El clima templado durante todo el año y la brisa marina, que acaricia las palmeras de sus calles más conocidas, han convertido la capital en lugar de descanso para muchos. Entre ellos, el ganador del premio Nobel Eugene O’Neill.

El escritor estadounidense viajó a la isla en el año 1931 acompañado de su esposa, la actriz Carlotta Monterey, para terminar la obra que le valió el Premio Nobel de Literatura. La trilogía A Electra le sienta bien el luto fue terminada entre paseos en la playa de las Canteras y excursiones por la isla. El escritor estaba fascinado por el mar, un elemento que está presente a lo largo de toda su obra.
