Bárcenas, el "principio del fin" de Rajoy
El expresidente del Gobierno acude este jueves a declarar como testigo a la Audiencia Nacional después de que el extesorero del PP le señalara como instigador de la 'operación Kitchen'.

El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acudirá este jueves a la Audiencia Nacional para declarar como testigo en el juicio por la "operación Kitchen". El trago no resultará sencillo, después de que el extesorero del partido, Luis Bárcenas, asegurara el pasado lunes que el presunto espionaje del que fue víctima tuvo que ser ordenada "por los responsables del PP en ese momento" y que llegó a tener en su poder una grabación en la que se podía escuchar a Rajoy hablando de la contabilidad B.
La tesis de Anticorrupción es que la operación, orquestada por una suma de fuerzas del Ministerio del Interior del anterior gobierno y una parte de la cúpula policial, tenía por objetivo arrebatar a Bárcenas los documentos “comprometedores” que en 2013 podía todavía guardar sobre la financiación irregular para evitar que llegaran a manos de la UDEF y del juez Pablo Ruz, centrados en la investigación del caso Gürtel. Bárcenas no creyó en un primer momento que ese espionaje fuera real porque le parecía "de película", hasta que su entorno y la conversación con algunos medios le llevaron a cambiar de opinión.

A Rajoy se le preguntará previsiblemente este jueves por ese supuesto audio que Bárcenas dijo tener en el que el dirigente gallego trituraba una fotocopia con la información de la contabilidad B. “Yo subo al despacho de Rajoy [...] Le entrego la última hoja de esos movimientos donde figura el saldo. Él se da la vuelta en el sillón y lo introduce en el destructor de papeles. El papel, que era una fotocopia, queda destruido”, aseguró. Esa supuesta grabación ya no está en su poder porque se la "quitaron".
Rajoy, por su lado, siempre lo ha negado todo. Nadie trituró papeles, nadie creó esa caja B del PP y nadie ordenó espiar a Bárcenas para conocer qué documentos manejaba el tesorero en relación a esa financiación. Y, de momento, ha salido airoso de todos los embrollos judiciales. En lo relativo a Bárcenas, el juez instructor, Manuel García-Castellón, nunca le llamó a comparecer pese a que la lógica establece que sería uno de los supuestos beneficiarios de la trama. Todo quedaba dirigido a dos de las personas de su máxima confianza, Jorge Fernández Díaz y María Dolores de Cospedal, aunque sólo el primero está sentado en el banquillo de los acusados.
Las primeras sesiones del juicio sí han servido para constatar que los implicados en la trama hablaban de Rajoy usando motes como "el barbas" o "el asturiano". "Es un dato que está muy claro", dijo la semana pasada el responsable de la investigación policial de la 'Operación Kitchen' a partir de varias conversaciones interceptadas. Es el mismo inspector, curiosamente, que señaló en la instrucción que existían indicios de que El Asturiano tuvo “conocimiento” de la trama, pero la Justicia lo descartó.
PP: "La relación con Rajoy es buena y así seguirá siendo"
La declaración de Rajoy de este jueves, aunque sea como testigo, también es un mal trago para el actual PP de Feijóo, que intenta poner todo el foco de la corrupción en el PSOE. "El PP de 2026 no es Kitchen ni Gürtel”, no dejan de reiterar sus portavoces. Y ponen como ejemplo que Jorge Fernández Díaz lleva suspendido de militancia desde 2021.
Rajoy, sin embargo, sigue siendo uno de los valores principales del partido. Al respecto, Génova subraya que el expresidente ni siquiera ha sido imputado y que la relación con él "es buena y seguirá siendo buena". "Tiene su lugar en los congresos y en los actos más importantes del partido", recuerdan esas fuentes, aunque no estará en la campaña para las elecciones andaluzas que arranca en los próximos días.

Dentro del partido, muchos también creen en la honestidad de su 'exjefe'. "Yo no sé qué sabía Rajoy pero de lo que estoy seguro es que jamás se llevó un euro a su bolsillo. A diferencia de Bárcenas", asegura en conversación informal un exministro suyo. Su testimonio es de los pocos que se pueden recabar, porque la mayoría de los que estuvieron en aquella época lo recuerdan como una etapa muy complicada y prefieren guardar silencio.
"Bárcenas no era un cualquiera en el PP. Durante mucho tiempo fue 'Don Luis', recuerda un trabajador de Génova. De hecho, la ruptura con él se produjo de forma gradual, siguió cobrando un sueldo del partido y todos recuerdan el famoso SMS del "Luis, sé fuerte" que Rajoy le envió el día que se destapó el escándalo. "Era la época de trituradoras de papeles y de grandes cajas fuertes", recuerda otro dirigente, quien también advierte de que el 'tema Bárcenas' se trataba en el partido como un auténtico tabú. "Fue el principio del fin del Gobierno de Rajoy", sentencia otro de los veteranos.
Porque en el lío de la Kitchen, nadie parece estar a salvo. Otra persona a la que apuntó directamente Bárcenas es Javier Arenas, actual secretario general en el Senado y presidente de honor del PP de Andalucía. Según el tesorero, él también conocía la 'caja B' del partido y su voz aparecía en otro de los audios "sustraídos". Arenas declarará la próxima semana como testigo. Fuentes de la cúpula señalan que Feijóo descarta, por el momento, sacarlo del comité de dirección, aunque algunos de los de aquella época recuerdan que el andaluz fue el último en romper relaciones con Bárcenas. El entorno del político, por su parte, asegura que él está tranquilo y que nunca cobró sobresueldos.
