Los últimos datos de la EPA muestran que las mujeres "inactivas" que se dedican las labores domésticas han bajado de los 3 millones. Son un 40% menos que hace 20 años.
Tras el dictamen del TJUE que señala que España discrimina a estas trabajadoras, el Gobierno se apresura a ratificar el Convenio 189 de la OIT. Así lo han vivido quienes lo han propiciado.
Prioriza la atención en casa de los mayores frente a la residencial y pretende crear empleo de calidad en un sector altamente precarizado y feminizado.
Como una especie de bomba de relojería que nadie quiere escuchar ni ver, se configura la ya muy próxima crisis de los cuidados o el gran problema que para muchas sociedades, entre ellas la española, va a ser: la atención a las personas dependientes, especialmente a los dependientes adultos.