La pobreza, soledad y, sobre todo, la falta de acceso a la sanidad pública y a los cuidados están provocando que mayores japoneses prefieran vivir en prisión.
Empresarios, sindicatos y responsables de recursos humanos dicen que es necesaria y beneficiosa, y sin embargo aún parece más una utopía. Preguntamos a los expertos qué pasos se deben dar para que conciliar sea una realidad.