La investigación del Hospital Clínic de Barcelona demuestra que una modificación del tratamiento aumenta hasta un 59% la posibilidad de evitar secuelas a los tres meses.
OFRECIDO POR YOIGO. Diana tardó seis meses en recuperarse de las secuelas del daño cerebral adquirido. Fue entonces cuando se replanteó su vida: terminó sus estudios de diseño gráfico y se puso al servicio de los demás. Ella ha creado un juego que se ha convertido en una de las mejores terapias para pacientes con daño cerebral adquirido, alzhéimer, párkinson o dislexia.
"Con nuestra tecnología hemos conseguido que pacientes paralizados durante años tras ictus puedan conseguir mover sus miembros inmóviles. Estamos hablando de movimientos pequeñísimos del orden de milímetros, poco funcionales pero esperanzadores para poder seguir explorando esta tecnología".