El diálogo de paz que finaliza entre el Gobierno colombiano y las FARC es el resultado no solo de cuatro años de negociación sino, igualmente, de varias décadas frustradas de reiterados intentos por desactivar un conflicto de más de medio siglo de duración. Y del convencimiento de ambas partes de que la experiencia demostraba que el final del conflicto no iba a venir de la derrota militar definitiva de uno de los dos bandos.
Desde hace meses me hago una pregunta en torno al proceso de paz en Colombia. Se piensa en mecanismos de consulta desde los que movilizar a la sociedad colombiana a efectos de que ésta apoye expresamente y ratifique el acuerdo de paz. Sin embargo, ¿de verdad es necesario hacer extensible una consulta a la sociedad civil preguntando si acepta o no el acuerdo de paz con las FARC?
Después de 50 años de estancamiento, el sentimiento de progreso y potencial es real. No nos hacemos ilusiones respecto a que Cuba se transforme de la noche al día, tenemos muy claro que los retos que se avecinan no son pocos, y uno de estos problemas es la continua negativa de Cuba a respetar los derechos humanos universales.
Ernest Hemingway ha sido, durante las últimas décadas, tan buen concejal de Turismo para La Habana como para Pamplona sus sansanfermines. EEUU y Cuba han reabierto sus embajadas después de 54 años, pero "Jemingüey", como le decían los cubanos, siempre ha mantenido abierta la suya en El Foridita.
La transición cubana no será sencilla, pero la posibilidad de éxito aumenta exponencialmente si los Estados Unidos se ponen del lado del gran grupo de países que ya apoyan la transición de Cuba a través de compromisos constructivos, en vez de embargos.