Mozart pese a todo
Mozart es sensual, delicado, burlón, punzante. Una exquisitez universal. Mozart suele ser, además, una apuesta segura en la programación de las temporadas de ópera. La que este lunes echó a andar en el Teatro Real apostó por Las bodas de Fígaro y una producción sin riesgos escenográficos que recibió una cálida acogida.