El día después de que mi mujer y yo nos separásemos...
Fue amor a primera vista; bueno, casi. La primera vez que vi a mi mujer, sentí algo imposible de describir. Tenía 17 años y trabajaba en un Burger King. Ella era encargada con 19 años. Enseguida nos hicimos amigos y esa amistad se convirtió en algo más. Nos casamos seis meses después.