Ni beberla ni regar las plantas (comestibles): lo que sí se puede hacer con el agua que gotea del aire acondicionado
Empapar al vecino de abajo no está en la lista de usos recomendados.

Explicar que no hay que beberse el agua que expulsa el aparato del aire acondicionado posiblemente no hiciera falta, pero nunca se sabe. Lo mismo ocurre con la intención de usarla para fregar platos, vasos y cubiertos; prohibidísimo. Pero sí hay usos posibles y útiles para ese líquido que cuando cae amenaza con empaparle el balcón al vecino de abajo.
Como explica un experto recogido por El Periódico de Aragón, ese agua que sale del aparato colocado en el exterior de las casas resulta parecido al agua destilada. Se trata de un líquido con muy pocos minerales y sin cloro o sin apenas carga de cloro.
Por eso mismo puede ser útil para algunas tareas caseras. El problema es que ese mismo agua contiene bacterias y otros restos de la suciedad acumulada en el interior del aparato del aire.
Por todo ello, el uso más recomendado es el de las tareas de limpieza del hogar. El bajo porcentaje de minerales permite que pueda emplearse para, por ejemplo, fregar los suelos, limpiar los cristales o elementos que podamos tener por la casa.
Otro uso adecuado según los especialistas es el de limpiar la carrocería del coche o, incluso, la limpieza de terrazas y balcones, especialmente en aquellas zonas donde más pegue el sol, porque además de limpiar ayuda a refrescar sin que impacte en el mantenimiento de los materiales.
¿Y qué pasa con las plantas? El agua residual de los aires acondicionados sí pueden servir para regarlas, pero únicamente en aquellas decorativas que no se usan para comer. Y, añaden las voces consultadas, este tipo de riego no debe ser el único que reciban las plantas, ya que su composición utilizada en exceso puede resultar perjudicial a largo plazo para la raíz, el tallo y las hojas.
