Afecta a quien llegue, con o sin escalas intermedias, desde cualquier aeropuerto situado en Botswana, Eswatini, Lesotho, Mozambique, Namibia, Sudáfrica y Zimbabwe.
Lo que comenzó como protestas por el encarcelamiento del expresidente Jacob Zuma por desacato judicial, ha degenerado en una oleada de saqueos y vandalismo.