Se llama Josefa. Tiene noventa y cuatro años y es mi abuela. La madre de mi padre. O lo que queda de ella. Hace un par de años le diagnosticaron Alzhéimer, y la enfermedad la está borrando del mapa rápidamente. Mi abuela es, o quizás sería mejor decir era, una mujer de campo.
El estudio La sociedad de la información en España 2015 reflejan que el mayor crecimiento en el uso de Internet se ha dado entre los usuarios de 55 a 65 años. Teniendo en cuenta estos datos y las proyecciones demográficas, encuentro desproporcionado y miope el interés por enganchar a los más jóvenes.
Dentro de la zoología, hay una palabra rara y poco conocida (teratología) que significa el estudio de lo monstruoso, de las anomalías del organismo animal o vegetal. Hoy nos hemos acostumbrado a vivir en las antípodas de Teratolandia, y evitamos sin disimulo a los teratolenses, a lo monstruoso, lo viejo, lo feo.
Estamos inmersos en una cultura que sobrevalora todo lo que tiene que ver con la juventud. Ser joven es lo cool, es lo que toca. Sin embargo, si se echa un vistazo a las tendencias demográficas para los próximos 30 o 40 años, los reyes del mambo -por número, poder adquisitivo e influencia política- serán los jubilados.
Las predicciones para el año 2050 de mayores de 65 años en España se han estimado en cerca del 30% de la población. Serán personas intelectual y físicamente muy activas que entrarán en el mundo de los "pasivos", los jubilados, los que ya tienen poco que hacer o decir en este mundo de jóvenes.
La televisión, ahora en combate cuerpo a cuerpo con internet, ha variado. Se ha hecho más compleja e intenta adaptarse a los gustos de sus diversas audiencias. Ya no se trata de cuidar niños y bebés, pues cada vez hay menos en nuestro país, sino de cuidar ancianos, que cada vez hay más.
En este contexto, es muy fácil convertir en problemas cualquier cosa que nos suceda y que venga relacionada con la edad, o lo que les suceda a terceros si estos están encuadrados en un esquema social (o societario) compartido. Tal es el caso de las pensiones públicas. También de las prejubilaciones.