Es la tercera vez en los últimos seis meses que vuelve a poner en vigor la polémica medida, que no contiene excepciones para los casos de incesto o violación.
El secuestrador exigía que liberasen a su hermana, condenada a 86 años de prisión por tratar de matar a soldados estadounidenses y agentes del FBI en Afganistán.
La Casa Blanca está bajo presión de grupos feministas y el ala más izquierdista de su partido para frenar una ley que impide la intervención a las seis semanas de gestación.
La entrada en vigor de una ley que limita el derecho a las seis semanas de gestación supone un paso atrás de casi medio siglo en la autonomía de las estadounidenses.