La idea de que Irán (o cualquier otra potencia) sometiese un estrecho como el de Ormuz a sus tasas y peajes asustaba al comercio internacional, y algunos expertos ya hablaban incluso de una "caja de Pandora" por abrir.
El nuevo buque chino tiene una capacidad para transportar unos 740 contenedores y forma parte de una estrategia más amplia de China para electrificar parte de su flota marítima.
El aumento del tráfico marítimo en el Cabo de Buena Esperanza por el peligro que implica cruzar el Canal de Suez, dispara la demanda de servicios portuarios.