'Los Estunmen', haced que los jóvenes se acerquen a la ópera
Opinión
Opinión

'Los Estunmen', haced que los jóvenes se acerquen a la ópera

'Los Estunment' se presenta como una ópera de tintes feministas, cuando es más una comedia musical dirigida a los jóvenes con referencias a los videojuegos y al cine de acción.

'Los Estunmen'Javier del Real

Se despide hoy de los Teatros del Canal en olor de multitudes la ópera de reciente composición Los Estunmen, de Fernando Velázquez, que la dirige musicalmente, y con libreto de Nao Albet y Marcel Borrás, que son los directores de escena. Teatro musical que ha traído más público juvenil de lo habitual para una ópera, quizás por su tono de comedia y por su espectacularidad, que es la que realmente le da el tono operístico.

La historia que se cuenta es la búsqueda desesperada de una madre por encontrar las razones por las que su hijo ha protagonizado un tiroteo en un instituto antes de suicidarse. Una necesidad que surge de la rabia de que a su hijo se le vea como un monstruo antes que como el ser humano que ella crio y amó. Una aventura en la que no le acompañará su marido, que se queda en casa evaluando su grado de responsabilidad en la matanza.

Ese viaje, que la llevará por el mundo violento de los videojuegos on-line, los mensajes crípticos que se dan los jugadores (que olvidan que al otro lado de la línea puede haber un niño), el cine, también violento, que se ve representado por el director Tarantino. Entre todos despertarán en ella un comportamiento testosterónicamente desatado que la llevará a acabar, como si de un videojuego se tratase, con todos aquellos políticos y personajes masculinos de la cultura y el deporte referentes de alguna u otra manera la masculinidad actual.

  Un momento de 'Los Estunmen'Javier del Real

En su lucha se encontrará con un equipo de stunmen o especialistas de cine, los que doblan a las estrellas en las escenas de riesgo físico. Estos personajes, que mantienen su profesión y la musculación de un héroe, se han deconstruido y, vestidos de una manera no binaria, colorida y trans, han decidido luchar contra el heteropatriarcado y los que dentro del mundo del cine lo promueven con sus productos culturales.

Todo esto es contado por dos poetas clásicos, los propios Nao Albet y Marcel Borrás, que presentes en escena gran parte del espectáculo, cuentan aquellas partes que no están puestas en escena o comentan lo que pasa en ella. Incluso se les ve preparar el set de rodaje, en algún momento.

¿Cuándo entra el momento ópera? Lo primero que hay que aclarar es que resulta difícil clasificarla como una ópera. Más bien parece una obra de teatro, pues tiene mucho parlamento, con una banda sonora de carácter sinfónico con partes cantadas al estilo operístico, al que imita muy bien. ¿Lo convierte esto en una ópera? Pues que cada uno piense lo que quiera, ya que solo es importante para justificar la participación en la producción del Gran Teatre del Liceu y del Teatro Real, y la presencia de la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE) en el foso. Todo ello elementos necesarios para hacer la propuesta más espectacular.

  Nao Albet como Tarantino en 'Los Estunmen'Javier del Real

Lo que sí plantea y resuelve es el conflicto existente en la ópera entre los cantantes sin talento actoral, y los intérpretes de teatro sin talento para cantar ópera. Lo han hecho como se hacía antiguamente la escena del baile de los siete velos en la ópera Salomé de Strauss. Lo habitual era que la soprano cantase mientras una bailarina bailaba sensualmente. En este caso, los actores actúan, los especialistas saltan por los aires o se prenden fuego y todos ellos, en las partes cantadas, mueven la boca mientras un cantante cercano canta. No siempre. A veces, a los cantantes les dejan cantar sus arias y hacer sus pinitos actorales, incluso asumir el rol cantando. Como el tenor que hace del padre del chaval que ha provocado la masacre en el instituto.

Donde si funciona como ópera es en la parte de espectáculo que se podría describir como operístico. Con esa gigantesca entrada de instituto que es la escenografía de Glaenzel en la que Nao y Marcel han sabido poner la trama. O con las escenas de acción de los especialistas, como saltos, giros, uso de luchacos y prenderse fuego en escena a lo bonzo. Si hasta tienen una pequeña plataforma elevadora para hacer un salto desde una altura considerable y otra móvil para que parezca que llueve en escena.

También se podría decir que es operística en la parte cómica convirtiéndola en una ópera bufa. Pues el público, sobre todo el más joven, ríe desde el primer momento. No se sabe muy bien porqué el comienzo les hace tanta gracia, ya que es una presentación de personajes y del modo en el que se va a proceder en esta obra, con los cantantes cantando mientas los actores mueven la boca y actúan. Una forma directa y sin tapujos de informar como funcionará esta pieza de teatro musical.

  Un momento de la representación de 'Los Estunmen'Javier del Real

Una propuesta que en general está bien en la parte actoral. Por Nuria Lloansí, la madre, y Nao y Marcel, los dos poetas. El resto del elenco actoral es más irregular, pero hay que tener en cuenta que algunos son stunmen y están en esta producción por ese motivo y no como intérpretes. Como también es irregular el elenco de los cantantes. Destacando por su calidad el padre, Vicenç Esteve, y la voz de la madre, Sandra Fernández.

Si frente a todo esto uno es capaz de mantenerse sereno, pues la obra está hecha para provocar una borrachera, y no se deja apabullar, la propuesta no da para mucho más que para pasar el rato, sobre todo si se comparten ideas y códigos con lo que se está viendo, a la vez que escucha una música agradable.

Pero si uno se mete en honduras, después de estar casi dos horas en el teatro, podría llegar a preguntarse ¿la mujer que ha asumido un comportamiento testosterónico tras la muerte de su hijo solo puede redimirse cuando asume el rol empático que se le cuelga de forma sistemática a las mujeres frente a los hombres? ¿Qué discurso feminista es este? Preguntas que surgen de ver lo que se cuenta y lo que se canta, sin dejarse cegar por el espectáculo o emborracharse riendo.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Como el dramaturgo Anton Chejov, me dedico al teatro y a la medicina. Al teatro porque hago crítica teatral para El HuffPost, la Revista Actores&Actrices, The Theater Times, de ópera, danza y música escénica para Sulponticello, Frontera D y en mi página de FB: El teatro, la crítica y el espectador. Además, hago entrevistas a mujeres del teatro para la revista Woman's Soul y participo en los ranking teatrales de la revista Godot y de Tragycom. Como médico me dedico a la Medicina del Trabajo y a la Prevención de Riesgos Laborales. Aunque como curioso, todo me interesa.

Comentar:
comentar / ver comentarios