Votan contra ti: vota tú contra ellos
"Es el PP de siempre: el que usa el sufrimiento de las familias que ellos mismos generan para intentar sacar rédito electoral. Y esto tiene un nombre: cinismo".

El otro día, entre tanto ‘defensor de España’ y siguiendo lo que ocurre en Irán, buscaba la definición de patriota. Según la RAE, es una persona que siente amor por su patria y actúa con lealtad y en defensa de los intereses nacionales. Acto seguido sentí vergüenza y rabia: hasta dónde se pueden manipular las palabras o un relato. Porque los mismos que se llaman a sí mismos patriotas, son los que defienden las amenazas de Trump a España. Los mismos que apoyan las barbaridades de Estados Unidos por encima de su propio país. Son los que mientras piden ahora “soluciones”, han votado en contra de cada medida y ayuda que este Gobierno ha presentado para proteger a los ciudadanos de nuestro país.
Recordar, conocer o saber son actualmente sinónimos de resistencia. En el contexto político actual, la verdad de los hechos se difumina, se enmascara o se intenta diluir para ganar un relato con el que llegar al poder. Jason Stanley, en el libro Borrar la historia, señala el pasado como ese campo de batalla para escribir el futuro, donde se intentan eliminar hechos para poder generar un discurso y un posicionamiento adecuado para un fin. Es lo que sufre nuestro sistema democrático por culpa del Partido Popular. Y ocurre en cada ocasión que el Gobierno de España afronta cualquier crisis, cuestión social o económica y que requiere de una respuesta contundente. La última, la lucha contra los efectos de la guerra en Irán.
Porque recuerden: el PP es el partido que nos llevó a la guerra de Irak, con los efectos terribles que provocó en nuestro país. El mismo PP que vendió a los más vulnerables y trasladó el peso de las crisis a la ciudadania cuando gobernó. El que, ahora, con una mano reclama lo que con otra bloquea. Es el mismo PP que en un contexto donde el petróleo y la energía vuelven a dispararse, votó hace menos de un mes en contra del escudo social que protegía a miles de familias españolas. No les importa: porque en su falso patriotismo, piensan que castigan al Gobierno a pesar de que lo hacen con la ciudadanía.
El voto en contra del PP al escudo social, hace solo unos días, fue un ‘no’ a 1.728.000 personas que podrían beneficiarse del bono eléctrico social. Fue un ‘no’ a 1.650.000 personas que podrían acogerse al bono social térmico. Su voto fue en contra de 1.200.996 actividades de autónomos o de personas que sufrieron la tragedia de la Dana y los incendios forestales. Fue un ‘no’ a 20.000 millones de euros más para las comunidades autónomas y que reforzaran sus servicios públicos.
Recuérdenlo cada vez que escuchen exigir ahora medidas al Gobierno. Porque el señor Feijoó, la señora Muñoz o el ultra Tellado, cuando intentan desgastar a este Ejecutivo, supone que millones de españoles y españolas sufrirán en su día a día. Porque es el PP de siempre: el que usa el sufrimiento de las familias que ellos mismos generan para intentar sacar rédito electoral. Y esto tiene un nombre: cinismo.
Esta irresponsabilidad de la derecha y la ultraderecha, la pueden trasladar a cualquier ámbito. Y de una forma u otra, acabarás sufriéndola. Otro ejemplo: a principio de legislatura, el PP votó en contra de la creación de la Autoridad Administrativa Independiente para accidentes ferroviarios, marítimos y aéreos. ¿Qué hace ahora? Gritar por una agencia similar para la investigación del trágico accidente de Adamuz. Otro: el PP votó en contra de ampliar la financiación de Adif y Renfe en la Alta Velocidad. ¿Qué hace ahora? Mentir y reclamar una supuesta falta de inversión de estas empresas públicas. Y un último: el PP recortó la inversión en los Rodalies de Catalunya. Hasta seis veces menos por año que la inversión del Gobierno actual. ¿Qué hace ahora? Criticar el estado en el que se encuentra. ¿A que ven el patrón?
Así enredan y ensucian. Así intentan engañar a los y las españolas. Lo triste es que no es una estrategia novedosa: la usan cada vez que intentan llegar al poder. Ya lo dijo el exministro Cristóbal Montoro en 2010, ahora investigado por dirigir una presunta trama corrupta desde el Ministerio de Hacienda: “que caiga España, que ya la levantaremos nosotros”. Esa frase, como la estrategia del PP, lo que realmente significa es que, si hay que atacar a un Gobierno, no importan los medios. Aunque el daño lo provoquen ellos mismos. Porque para la derecha, todo vale para conseguir lo que consideran de su propiedad, como es el poder y el control de nuestro país.
Tenlo claro: utilizan tu sufrimiento, tu desesperación y tu dolor. El mismo que ellos provocan con sus votaciones y acciones. Su único interés es llegar al poder para después recortar tus derechos y tus libertades y así mantenerse en él. Así que recuérdalo cuando los escuches autodefinirse patriotas. Ellos votaron contra ti. Ahora vota tú contra ellos.
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Ferran Verdejo es portavoz de Calidad Democrática y diputado socialista por Barcelona
