2025 o el año del 'MeToo' político: desde Errejón, pasando por las denuncias dentro de PSOE y PP e incluso Adolfo Suárez
El silencio ya no es una opción, el miedo ha cambiado de bando, la impunidad deja de esgrimirse en las formaciones políticas y alzar la voz contra acosos, abusos y hostigamientos se ha convertido en la tónica general contra los machistas.
Corría el año 2017 cuando el hashtag del MeToo se popularizó en redes sociales para amplificar los casos de abuso y acoso que sufrían las mujeres desde tiempos inmemoriales. Ese Yo también fue la bandera que se erigió en contra de la violencia sistemática en diferentes industrias de Estados Unidos, con un principal protagonismo en Hollywood donde actores y directores fueron señalados por su impunidad a lo largo de sus carreras profesionales.
"El MeToo creó una comunidad en un instante. Antes las mujeres habíamos estado aisladas unas de otras. Nos habían mantenido separadas de muchas maneras: generalmente sólo había una mujer en cada película y nunca habíamos vivido la experiencia de pasar tiempo de calidad juntas. Pero de repente éramos un grupo, nos apoyábamos mutuamente, nos celebrábamos, trabajábamos juntas, creábamos juntas. Fue algo mágico que ha perdurado", aseguraba la actriz Natalie Portman en una entrevista telefónica con el diario El País plasmando el antes y el después que supuso el movimiento. Desde entonces, esa revolución se fue viendo también en otros sectores, dando visibilidad al avance de la igualdad en el mundo laboral, aunque quedaran pasos enormes por dar.
La política, sin embargo, es un lugar más oscuro y opaco, donde la luz tarda más en llegar que en el resto de sitios. La política y las grandes empresas, en general. Aunque el feminismo ha marcado los avances sociales y culturales de los últimos años, lo cierto es que en la representación ciudadana sigue costando ver a mujeres en los altos puestos de toma de decisión por no hablar de presidencias de Gobierno. A ello se le suma una aparente impunidad ante los excesos y abusos parece que en este 2025 se ha logrado resquebrajar en España.
Errejón y el inicio del juicio
El 16 de enero de este 2025 empezaba el juicio contra Íñigo Errejón después de que el portavoz de Sumar en el Congreso y fundador de Más Madrid dimitiera de todos sus cargos por acusaciones de acoso sexual. Elisa Mouliaá, una de las presuntas afectadas, llevó el caso a los tribunales y los juzgados de Plaza Castilla observaron el comienzo del pleito. En esa comparecencia, el exdiputado aseguró que se buscaba un "rédito económico" con el procedimiento y, en noviembre de este mismo año, el juez Adolfo Carretero procesó a Errejón por un presunto delito de agresión sexual.
El caso del fundador de Más Madrid fue uno de los que más resonó en el ámbito político en 2024 y, con ello, el silencio se rompió con diferentes señalamientos en la escena pública. Todo sustentado con el trabajo periodístico de Cristina Fallarás que desde hace años acumula de forma anónima las denuncias. Hasta un total de 20 mujeres señalaron a Errejón y provocó que dimitiera con la famosa carta donde señalaba "una contradicción entre su persona y su personaje". Además de él, la periodista ha declarado en numerosas entrevistas que tiene acusaciones de otros políticos.
El PSOE y la cascada de denuncias
El principal partido del Gobierno "más feminista de la historia", en palabras de Pedro Sánchez, se ha empezado a resquebrajar este 2025. Pese a los eslóganes y las reafirmaciones de defensa de la mujer, el Partido Socialista se ha visto involucrado en una cascada de denuncias por acoso que parece no tener fin. En total, hay hasta siete dirigentes de la formación que han sido señalados e incluso alguno ya ha presentado su dimisión.
Todo empezó en julio de este mismo año. La secretaria de Organización del PSOE buscaba un heredero después de que tanto José Luis Ábalos como Santos Cerdán dimitieran por presuntas corruptelas. Los focos señalaban a Francisco Salazar como nuevo sucesor, pero los testimonios de militantes y trabajadoras que sufrieron los abusos en la formación publicados por eldiario.es hicieron que ese nombramiento se retirara y que este tuviera que dimitir del Gabinete de Presidencia de Moncloa. Desde el PSOE aseguran que bajo ningún concepto se intentó encubrir a Salazar y reconocen los errores que se produjeron. "Ha sido muy mal gestionado y no se ha acompañado a las víctimas correctamente", reconocía María Jesús Montero, o el "asumo el error en primera persona" de Sánchez.
En Galicia, la crisis interna del PSOE se ha agudizado tras la dimisión de la secretaria de Igualdad del partido, Silvia Fraga, que dejó su cargo por discrepancias con la dirección socialista gallega a raíz del escándalo de acoso sexual que ha salpicado al presidente de la Diputación de Lugo y alcalde de Monforte de Lemos, José Tomé. El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, reconoció que ya en octubre tuvo conocimiento del caso "a través de terceras personas", cuando aún no existía una denuncia formal. Según explicó, una persona pidió entonces ser escuchada para trasladar información sobre conductas que afectaban a una mujer, lo que vuelve a situar en el centro del debate la gestión interna y los tiempos de reacción del partido.
Galicia sólo fue el prinicpio. En la Comunidad Valenciana, el PSOE investiga una nueva denuncia por acoso sexual y laboral contra Toni González, alcalde de Almussafes, vicesecretario del PSPV-PSOE en la provincia de Valencia y miembro de la ejecutiva autonómica. Una mujer ha presentado una denuncia por acoso sexual y otra por acoso laboral, lo que ha motivado la apertura de una investigación en Ferraz. En Andalucía, el alcalde socialista de Belalcázar (Córdoba), Francisco Luis Fernández Rodríguez, ha dimitido tras la publicación de mensajes de WhatsApp enviados a una trabajadora de un servicio municipal, en los que insistía para mantener encuentros en el consistorio y utilizaba un tono de carácter sexual.
A todo ello se le suma la apertura de un expediente a Javier Izquierdo, miembro de la Ejecutiva socialista, después de que presentara su dimisión alegando motivos personales y familiares, aunque el PSOE subraya que "no consta ninguna denuncia en su contra". En este contexto, la secretaria de Organización del partido, Rebeca Torró, ha explicado que pasados 90 días desde el registro de la denuncia el sistema la oculta por razones de protección de datos, y defendió que el partido actuó "de manera contundente" pocas horas después de que la publicación de los casos.
El PP no se libra
El Partido Popular no se libra de la oleada de acusaciones y denuncias que han protagonizado todo el 2025. Aunque ha sido uno de los principales argumentos de la formación como oposición y contra el Gobierno. A principios del mes de junio, el consejero de Mar de la Xunta de Galicia, Alfonso Villares, presentaba su dimisión por estar siendo investigado por una presunta agresión sexual. Ahora y después de que el Juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol archivara la causa, será la Audiencia Provincial de A Coruña la que decida cómo prosigue el caso.
No ha sido el único caso dentro del PP. En octubre salió a la luz el caso del alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, gracias a los testimonios de mujeres que trabajaron cerca de él. Comentarios inapropiados o tocamientos sin consentimiento provocaron que el 10 de diciembre suspendiera temporalmente la militancia dentro del partido, pero sin renunciar a seguir siendo edil.
Durante la campaña electoral de las elecciones del pasado 21 de diciembre en Extremadura, la exconcejal del PP en Navalmoral de la Mata, Paula González Morato, publicó una carta en la que contaba las razones que le llevaron a abandonar el PP tras denunciar el comportamiento y "trato machista" del actual alcalde de esa localidad, Enrique Hueso. Tanto el alcalde como la candidata, María Guardiola, negaron los hechos acusándola de emitir el escrito por no haber entrado en las listas. "Ni se adoptaron medidas ni se ofrecieron soluciones", reprochaba González.
Adolfo Suárez y el pasado más presente
En medio de una ebullición de casos revelados de acoso y abuso sexual en diversos partidos, una mujer de 60 años rescató un caso supuestamente ocurrido en los años 80 y denunció el 9 de diciembre ante la Policía Nacional por presuntas agresiones sexuales continuadas por parte de Adolfo Suárez cuando ella era menor de edad. "Tenía muchísimo miedo, pensaba que era un hombre con mucho poder y que si me negaba a lo que él quería podría arruinarme más la vida", aseguraba la denunciante. En el escrito, se describen episodios como tocamientos sin consentimiento y hasta una felación forzada, que data del 4 de marzo de 1983.
Aunque evidentemente no pueda haber una condena debido al fallecimiento de Suárez, lo que busca la víctima es reparación después de años de silencio. "No podía llevarme el secreto a la tumba como sí hizo él", decía.
El estallido del MeToo en 2025 marca un punto de inflexión que trasciende los casos concretos y los nombres propios. Las denuncias han puesto en evidencia fallos estructurales en la gestión del poder de los partidos, la falta de mecanismos eficaces de prevención y la persistencia de una cultura del silencio que ha protegido durante décadas comportamientos machistas. La cascada de denuncias y acusaciones parece que no ha llegado a su fin y este será uno de los temas que marque la agenda del devenir político el año que viene.