David Fernández, periodista: "A Ayuso no le gusta la política. Lo que le gusta son los privilegios que conlleva el poder"
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David Fernández, periodista: "A Ayuso no le gusta la política. Lo que le gusta son los privilegios que conlleva el poder"

El autor de la biografía no autorizada sobre la presidenta madrileña destapa muchos de sus secretos: "Una persona cercana a ella me dijo que Ayuso sabía que Almeida era un mentiroso compulsivo y no se fiaba de él". 

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz AyusoEuropa Press via Getty Images

Cuando Pablo Casado designó a Isabel Díaz Ayuso como candidata del PP a la presidencia de la Comunidad de Madrid, allá por 2019, poca gente era capaz de ponerle cara. Hoy, es una de las dirigentes políticas más mediáticas, que suma por igual fans y detractores, y que simboliza una forma de hacer política basada en la confrontación constante y el hiperliderazgo. 

No sería falso decir que Ayuso es uno de los fenómenos políticos más interesantes de los últimos años, aunque haya un cierto halo de oscurantismo alrededor de su figura. El periodista David Fernández (Madrid, 1975) acaba de publicar un libro dedicado casi por completo a ella, "Ayuso. Zancadillas, intrigas y venganzas en la Corte de Madrid"  (Editorial Libros del K.O.), en el que desmenuza sus inicios políticos, su ascenso meteórico y todas las controversias que han ido acechándola. Una obra plagada de anécdotas jugosas que reflejan muy bien la actual clase política madrileña y que sirve para conocer a la perfección a la mujer referente de la derecha española. "Decían sobre ella que era una militante de cuarto nivel, que no destacaba por su altura política, que era un diamante demasiado bruto, que tenía un verbo de bachiller, un cascarón vacío... Por eso, muchos se han sorprendido de que haya llegado tan arriba", explica. 

  David Fernández, durante su entrevista con El HuffPostEl HuffPost

- En la primera parte del libro habla usted sobre los inicios políticos de Ayuso. Algunos pensábamos que su discurso se había ido "derechizando”, pero usted cuenta anécdotas, como su idea de meter un cerdo en la manifestación del 1 de mayo, que podrían indicar lo contrario. ¿Ha existido realmente un viraje ideológico o Ayuso siempre ha sido Ayuso?

- Ayuso es un personaje simple, pero a la vez muy complejo. La deducción que yo saco después de hablar con gente que ha trabajado con ella es que a Ayuso no le gusta la política. No le interesa. Lo que le gusta son los privilegios que conlleva el poder. 

Ayuso es una periodista que vio en el PP de Madrid una forma de tener unos ingresos estables durante su vida. No es una persona que puedas describir ideológicamente como democristriana, neoliberal... Y el personaje que ella ha construido ha ido mutando en función de sus intereses. Ella se consideraba antes atea y ahora dice que va a misa muy a menudo. Va cambiando en función de esos intereses políticos. 

- Usted cuenta que un periodista de ideología falangista se quejaba mucho de que Ayuso le preguntaba mucho sobre la Falange. ¿Podemos decir que Ayuso simpatiza con las ideas de extrema derecha?

- Como le he comentado, Ayuso no tiene una ideología concreta. No encontrarás en la hemeroteca una intervención suya en profundidad hablando sobre educación concertada, reducción de las listas de espera en la sanidad, fiscalidad... Ella no hace debates políticos de altura, porque no le interesa. Pero sí ha sabido construir un mensaje político a través de discursos sencillos o soflamas a veces populistas que la gente entiende fácilmente. 

En aquella época yo no sé si Ayuso era falangista o no. Yo creo que no. La gente me cuenta que ella es una persona que ha sabido acercarse muy bien a la gente que mandaba. Si su jefe era falangista, pues ella mostraba interés por la falange. Y si hubiera sido un fanático del rugby americano, habría mostrado interés por el rugby americano para congraciarse en ese jefe. 

- La Monguer, es una inútil, no se entera de nada… Esto decían sobre ella sus compañeros en sus inicios políticos. Siempre se ha dicho que la inteligencia aquí la pone Miguel Ángel Rodríguez. ¿No tiene esto un tufillo machista? ¿Puede alguien llegar a lo más alto sólo dependiendo de otros?

- Uno de los motivos por los que yo hago este libro es porque me impactó lo sorprendidos que estaban sus compañeros con el hecho de que Ayuso hubiera llegado tan lejos. Decían que era una militante de cuarto nivel, que no destacaba por su altura política, que era un diamante demasiado bruto, que tenía un verbo de bachiller, un cascarón vacío... La política es muy farisea. Los compañeros rápidamente te ponen motes, son muy críticos... 

¿Tiene tufillo machista? No, es que Miguel Ángel Rodríguez ha congeniado muy bien con Ayuso y han formado un equipo muy bueno. Se han juntado el hambre con las ganas de comer. Miguel Ángel Rodríguez escribió un libro en el año 1998 que se titulaba "El candidato muerto" donde ya describía a Ayuso. Todavía no la conocía, claro, pero él decía que el mejor político no es el que esté mejor preparado, sino al que la gente entienda aunque lo que diga no le importe a nadie. Ayuso no es una política preparada, pero dice cosas que la gente entiende. Como lo de que en Madrid no te encuentras con tu ex. Son mensajes que no quieren decir nada, pero que ayudan a crear un personaje. 

- También hay espacio en su libro para hablar del fin político de Cristina Cifuentes. Usted lo achaca, entre otras cuestiones, a no querer pagar una deuda con Quirón o por negarse a dar una universidad al grupo Planeta. ¿Qué más puede aportar sobre ello?

- Es que no se puede contar la historia política de Ayuso sin contar la caída de Cifuentes. La propia expresidenta cuenta a su equipo y a su entorno que su caída política fue porque se creó muchos enemigos. Uno fue el grupo Planeta y otro el grupo Quirón. Ayuso vivió eso porque estaba en ese equipo. Y vio cómo había caído su mentora. En eso hay que reconocer que ha tenido cierta inteligencia porque cuando ella llegó al poder supo que tenía que llevarse bien con los medios de comunicación - subiendo la publicidad institucional - y no meterse con ciertos poderes económicos o empresariales. Así que lo primero que hizo cuando llegó a la presidencia fue aprobar una ley para que Planeta tuviera su universidad privada. Y lo segundo que hizo fue agilizar el pago de la deuda a Quirón. Ella, en ese aspecto, ha sido mucho más inteligente que sus predecesores. 

- También habla mucho sobre Martínez-Almeida, puesto que el alcalde de Madrid se alineó en un primer momento con Casado. ¿Cuál es la relación actual entre ambos?

- La relación pública tiene que ser buena, aunque en privado no es tan fluida como antes. Todo se rompe con la famosa guerra civil. Almeida sabe que se portó mal en su momento por tomar partido contra Isabel Díaz Ayuso, y ahora sabe que ella es la jefa y no tiene que salirse del tiesto. Yo te voy a contar una cosa que no he contado en el libro: yo me reuní con una persona de la máxima confianza de Ayuso y ésta me preguntó si la presidenta se podía fiar de Almeida. Yo me quedé sorprendido por la pregunta y le dije que las apariciones públicas hacían creer que eran amigos. Pero él me dijo que la presidenta sabía que Almeida era un mentiroso compulsivo y no se fiaba de él. Esto confirma que en la política madrileña, sobre todo en el PP de Madrid, hay mucho fariseísmo. Una cosa es el mensaje público y otra cosa es lo que ocurre por detrás. Supongo que eso pasará en todos los partidos, pero yo he escrito un libro sobre el PP de Madrid. 

- Ayuso traicionó a Casado. ¿Traicionará también a Feijóo? ¿Sigue Ayuso aspirando a ser presidenta del gobierno algún día?

- Mi opinión es que sí. Ella dijo en su momento que iba a estar sólo ocho años en el gobierno de la Comunidad de Madrid porque en la vida no todo era política. A mí me sorprendió que dijera eso cuando es una persona que sólo ha vivido del PP. ¿A qué te puedes dedicar luego? Ahora ha cambiado el discurso y dice que volverá a repetir en 2027. Ella y su equipo tienen ambiciones nacionales, sin duda. Y ella quiere ser presidenta nacional. ¿Para eso tiene que pasar por encima de Feijóo? Pues claro. 

- Así que si Feijóo falla en 2027...

- Todo lo que hemos vivido mediática, política y judicialmente en estos últimos años está montado para que no gane Pedro Sánchez. Pero si Feijóo no acaba en la Moncloa, se van a divertir los periodistas que hacen información política porque el PP va a dar mucho juego. 

- Usted habla mucho en el libro de cómo Ayuso se gana los favores de parte de la prensa a través de la publicidad institucional. Pero es llamativo el guante de seda que parece tener la Justicia con ella. De eso habla menos en el libro. ¿Usted cree que la Justicia ha sido amable con Ayuso en asuntos como el contrato de su hermano en la pandemia o los fallecidos en las residencias?

- Si eres simplemente un espectador, te llama la atención que en el caso de Avalmadrid (el préstamo que concedieron a su familia) algunos juristas veían claramente un alzamiento de bienes. Pero quien tenía que decidir eso no lo vio. En el caso de la comisión de su hermano, estaba claro que el hermano no podía acudir a ese contrato porque legalmente no podía al ser familiar directo de la presidenta. Pero los jueces tampoco vieron nada. El asunto de los fallecidos en las residencias está todavía pendiente de ver en qué queda, pero está claro que hubo decisiones que rozaron la irregularidad. Ahora estamos con el tema de su pareja, que los expertos dicen que el fraude fiscal es evidente y va a ser condenado. 

Está claro que ha tenido fortuna en ciertas decisiones judiciales igual que ha tenido mucha fortuna en su carrera política, porque se ha sabido rodear siempre de gente que ha conseguido mucho poder.

- ¿Y qué opina usted de la sentencia contra el fiscal general del Estado?

- Es llamativa. Yo seguí como periodista el juicio y es curioso porque no se ha conseguido demostrar fehacientemente que el fiscal general filtró ese famoso correo que, por otro lado, ya estaba filtrando Miguel Ángel Rodríguez y su gente. Se ha llegado a la conclusión porque no había podido salir de otro sitio. Vamos a ver qué dice ahora el Tribunal Constitucional. 

- ¿Le sorprende cómo ha gestionado el PP madrileño la denuncia de la edil de Móstoles contra el alcalde de esta ciudad?

- No me sorprende porque Ayuso y su equipo no tienen nunca la culpa de nada. Ella es una maestra del victimismo. Nunca se equivoca. Todas las decisiones que toma son correctas. Y cuando hay algo criticable, es un ataque del Gobierno, una operación del Estado, una filtración... No hay autocrítica. En este caso, hablamos de una mujer que denunció internamente una actitud indecorosa de un compañero de partido. Pero ese compañero es muy del equipo de Ayuso, por lo que la presidenta entiende que no atacan al alcalde, sino que la atacan a ella a través del regidor. Yo ya cuento en el libro la historia de una diputada de Vox que tuvo un problema con un exconsejero del PP y fue a pedir explicaciones a Ayuso. Ella dijo que no había pasado nada. El otro día, el portavoz de la Comunidad de Madrid dijo que no le constaba este asunto. El portavoz miente. Le consta a él y a Génova. Pero esa es la política de Ayuso: el victimismo. 

- Falta un año para las elecciones autonómicas. ¿Ayuso es indestructible? ¿Puede la izquierda dar la sorpresa y arrebatarle el poder?

- Bueno, el PP lleva gobernando la Comunidad de Madrid treinta años. Desbancar a Ayuso es muy complicado y la posible condena a su novio no le va a pasar factura entre su electorado. Otra cosa es que la izquierda o un electorado apático crea que no puede aguantar cuatro años más de Ayuso y la gente salga a votar. Ahí puede estar más reñido. Pero, a día de hoy, es indestructible. Una persona de su equipo me decía: 'Ayuso está tocada por una varita mágica. Ahora mismo atropella a un niño en la Gran Vía y la culpa la tiene el niño'. 

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Jefe de Hard de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Trabajó nueve años como coordinador digital en ABC, cuatro como director digital en COPE y un año como redactor en Mediaset. En El HuffPost comenzó trabajando como redactor de política desde septiembre de 2022 y después asumió la jefatura de dicha sección.

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