Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Noruega y sus vikingos: de la sorpresa en Champions del Bodo/Glimt a la revelación del Mundial con Haaland u Odegaard

Noruega y sus vikingos: de la sorpresa en Champions del Bodo/Glimt a la revelación del Mundial con Haaland u Odegaard

Encontrar a la 'selección revelación' de la Copa del Mundo es misión prácticamente imposible: decenas de equipos darán lo mejor de sí para alzarse con el ansiado título. Sin embargo, si hubiera que aventurarse, esta sin duda entraría en la quiniela.

La selección de Noruega disfrazada de vikingos para el Mundial.
La selección de Noruega disfrazada de vikingos para el Mundial.Imagen de X de @nff_landslag

El ansiado Mundial ha comenzado. Una cita histórica que solo tiene lugar cada cuatro años, cuando las mejores selecciones del planeta se enfrentan en un torneo del que saldrá el próximo campeón del mundo, el país que podrá lucir una nueva estrella sobre su escudo. Entre las favoritas aparecen siempre los mismos nombres: selecciones acostumbradas a competir por todo, que ya saben lo que significa levantar el trofeo dorado y que, por pura estadística, parten con más opciones de volver a conquistarlo. Tan solo ocho países han logrado dejar su huella en la historia del campeonato y, sí, España es uno de ellos.

Sin embargo, a lo largo de las distintas ediciones del Mundial también han habido selecciones que despertaron una enorme expectación y que, pese a ello, nunca consiguieron alzarse con la Copa del Mundo. El ejemplo más recurrente es Bélgica, un combinado al que incluso se le ha atribuido el calificativo de "pecho frío", popularizado por los argentinos, pese a haber contado durante años con algunos de los mejores futbolistas del planeta, como el actual guardameta del Real Madrid, Thibaut Courtois.

Ahora, en 2026, hay otra selección que empieza a resonar con fuerza por diferentes motivos que han ido sucediéndose a lo largo del año: Noruega. Entre los que destaca la buena participación de su plantilla en otros torneos internacionales y un equipo local que ha generado tanto dentro de la competición doméstica como fuera de sus fronteras. Los vikingos ya están listos para embarcar en su primera travesía hacia la Copa del Mundo. Y no es una frase metafórica porque literalmente la plantilla se ha disfrazado al completo de vikingos haciendo una advertencia clara a sus adversarios: Norway is coming.   

Yggdrasil y sus raíces imposibles

La plantilla del Bodo/Glimt clasificándose a semifinales de la UEFA en 2025.
  La plantilla del Bodø/Glimt clasificándose a semifinales de la UEFA en 2025.UEFA via Getty Images

Todo empezó a principios de temporada, cuando un desconocido para muchos Bodø/Glimt comenzaba sus andaduras en la Champions, la competición más importante del mundo a nivel de clubes. Venía de hacer hazañas imposibles la temporada de 2024/25 cuando se convirtió en el primer equipo noruego en la historia en llegar a semifinales de la UEFA Europa League tras eliminar en penaltis al Lazio. Un equipo que ascendió a primera división noruega en 2013 plantando la semilla de Yggdrasill —árbol en el que se encuentran los nueve mundos de la mitología nórdica— y que no fue hasta 2020 cuando brotó con su primer título. Desde entonces, han ganado la liga doméstica en la pandemia, 2021, 2023 y 2024. Fue precisamente en esta temporada —2025/26— cuando pusieron por primera vez un pie en la Champions.

El club noruego emprendió así un sueño que llevó a su afición a derrotar a equipos como el Atlético de Madrid, Inter de Milán o incluso el Mánchester City. Una plantilla que apenas llegaba a los 14 millones de euros, con jugadores eran mayoritariamente noruegos, encaminaba cual Don Quijote su humilde a la par que heroica batalla contra los gigantes, un David que se había vestido de nórdico para demostrar a los Goliats que todavía les pueden ganar; un Leicester europeo que, al igual que los ingleses, le robaron el corazón a un porcentaje enorme de la afición del deporte rey.

Las anécdotas alrededor del equipo se viralizaron rápidamente en redes sociales. Su entrenador, Kjetil Knutsen, llegó al club con una idea que parecía completamente irrealizable para una entidad de semejantes dimensiones: ganar la Champions League. Para alimentar esa mentalidad, tomó una decisión tan peculiar como innovadora: incorporó al trabajo diario a un expiloto de cazas F-16 con la misión de enseñar a los jugadores a rendir bajo presión. La fórmula funcionó relativamente. El equipo, cuyo estadio se encuentra a apenas 100 kilómetros del círculo polar ártico y en una zona donde las condiciones climáticas imposibilitan incluso el crecimiento natural del césped, acabó alcanzando los octavos de final. Para muchos, aquella fue una de las mayores gestas jamás vistas en la competición.

Ahora, en el Mundial, la selección noruega cuenta con seis futbolistas que formaron parte de aquella histórica campaña. Junto a ellos aparecen nombres mucho más conocidos para el gran público, como Erling Haaland, Martin Ødegaard o Alexander Sørloth, llamados a liderar a una generación que sueña con hacer historia. Noruega ha quedado encuadrada en uno de los grupos más exigentes del campeonato, junto a Francia, Irak y Senegal, una combinación que promete máxima igualdad y donde los africanos también aspiran a convertirse en una de las sorpresas del torneo.

Loki o el hombre que engañó a la muerte

Ståle Solbakken, seleccionador de Noruega.
  Ståle Solbakken, seleccionador de Noruega.FIFA via Getty Images

Pero la historia de Noruega no la escriben únicamente los héroes del Bodø/Glimt ni sus estrellas internacionales. También la protagoniza su seleccionador, Ståle Solbakken, un hombre cuya trayectoria es, literalmente, una historia de supervivencia.

Nacido en Kongsvinger y convertido en una auténtica leyenda del fútbol danés tras dirigir durante más de 500 partidos al Copenhague, Solbakken vivió uno de los episodios más impactantes que se recuerdan en el deporte profesional. El 13 de marzo de 2001, cuando todavía era futbolista del FC Copenhague, sufrió un paro cardíaco durante un entrenamiento. Se desplomó repentinamente sobre el césped mientras realizaba ejercicios con sus compañeros. El médico del club, que se encontraba casualmente en las instalaciones, comenzó inmediatamente las maniobras de reanimación cardiopulmonar. Durante aproximadamente siete minutos —aunque hay quien dice que pudieron llegar incluso a diez o doce—, el corazón de Solbakken permaneció detenido. Fue declarado clínicamente muerto antes de que los servicios de emergencia lograran reanimarlo camino del hospital.

El técnico noruego permaneció inconsciente durante más de un día y los médicos descubrieron posteriormente que padecía una anomalía cardíaca congénita que hasta entonces había pasado desapercibida. Aquel episodio puso fin a su carrera como futbolista, pero no a su relación con el fútbol. Tras recuperarse y recibir un marcapasos, decidió iniciar una nueva etapa en los banquillos.

Veinticinco años después de aquel día en el que volvió a nacer, Solbakken lidera desde la banda a la generación más prometedora de la historia reciente de Noruega. Una selección construida a base de talento, convicción y resiliencia. Valores que, quizá mejor que nadie, representa su entrenador que tiene a su orden a jugadores acostumbrados a que cualquier escenario sea imposible, a que una nueva hazaña solo está a la altura de los de siempre y, como de costumbre, quizá este sea el año en el que más cartas en la baraja pueden decantar la sorpresa a su favor. Sus partidos son difíciles, Francia ha llegado a la final de la Copa del Mundo los dos últimos campeonatos y Senegal viene de llegar a la final de la Copa África, pero quién sabe si los dioses nórdicos destinan un último viaje a Asgard. 

El Valhalla y el viaje 'imposible' hasta Asgard  

La ansiada copa del mundo del Mundial.
  La ansiada copa del mundo del Mundial.Icon Sportswire via Getty Images

Cuenta la mitología nórdica que en Asgard se encuentra el Valhalla, el gran salón donde descansan los guerreros elegidos por las valquirias tras demostrar su valor en la batalla. Un concepto legendario que ha inspirado películas, novelas y relatos durante siglos. Para un país que nunca ha destacado especialmente en el deporte rey, alcanzar las rondas finales de un Mundial sería lo más parecido a rozar ese lugar reservado para los héroes. Un asiento junto a las grandes potencias históricas del fútbol, aquellas que han escrito su nombre con letras de oro en la historia de este deporte.

Quizá Noruega no levante la Copa del Mundo dentro de unas semanas. Tal vez su aventura termine antes de lo que sueñan Haaland, Ødegaard, los héroes del Bodø/Glimt o un Solbakken que ya derrotó a la muerte mucho antes de enfrentarse a cualquier rival sobre un terreno de juego. Pero si algo han demostrado durante los últimos años es que existen historias capaces de desafiar toda lógica. Y en un Mundial, donde las leyendas nacen en apenas noventa minutos, pocos países llegan con una narrativa tan poderosa como la de una nación que, después de décadas observando desde la distancia, quiere demostrar que también merece sentarse en el Valhalla del fútbol.

Erling Haaland y Martin Odegaard, jugadores de la Selección de Noruega
  Erling Haaland y Martin Odegaard, jugadores de la Selección de Noruega.DeFodi Images via Getty Images
MOSTRAR BIOGRAFíA

Redactor de Política en El HuffPost. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha trabajado en elDiario.es, El Confidencial y Redacción Médica. Además de la actualidad política e informativa, ha cubierto efemérides como la DANA o la erupción del volcán de La Palma, realizado entrevistas a raperos o elaborado reportajes sociales, especialmente sobre migración y vivienda.

!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos