Illa reaparece y firma este alegato en favor de la sanidad pública: un minuto que debe escucharse
También regresa con serias advertencias: "Esa humanidad es lo que hoy está en juego en el mundo".
El president de la Generalitat catalana, el socialista Salvador Illa, está de regreso tras haber pasado un mes de baja médica, ingresado en el Hospital Vall d'Hebrón por una una osteomielitis púbica. Lo primero que ha puesto sobre la mesa el mandatario catalán ha sido respuestas ante la crisis de Rodalies y la situación de las infraestructuras tras el impacto de las sucesivas borrascas que segaron la vida de dos personas en estas últimas semanas.
Illa también ha expresado que su regreso no es una vuelta más de un tiempo enfermo. Lo hace "con muchas ganas, energía y determinación", pero también con un sentimiento a mayores que ha querido subrayar en sus primeras palabras en el Palau tras la baja. Ha hablado de un "profundo sentimiento de agradecimiento", remarcando quiénes han sido los merecedores de este.
De esta forma, y en el marco de la declaración institucional que ha protagonizado Illa este lunes desde la Galería Gòtica del Palau, ha dedicado buena parte de sus palabras a los responsables de que haya podido regresar a la primera línea. Es apenas un minuto, pero que le basta a Illa para dejar un sentido alegato en favor de los profesionales sanitarios de la pública.
"No es fruto de la suerte ni por casualidad"
"Si he podido superar la dolencia y reincorporarme a la vida diaria no es fruto de la suerte ni por casualidad. Gracias a nuestro sistema de salud público ya todas las personas que lo conforman", ha dicho, rompiendo una lanza en favor de la sanidad pública. También ha dejado un mensaje, una demanda a la sociedad, la de que es necesario "cuidarse a uno mismo y cuidarnos entre nosotros".
"Esa humanidad es lo que hoy está en juego en el mundo. También en nuestra casa. No podemos caer en la trampa de deshumanizarnos entre nosotros. En circunstancia alguna: ni en el debate político, ni en las relaciones humanas, ni en las relaciones entre territorios. Los representantes públicos tenemos este primer deber ineludible: dar ejemplo de humanidad", ha expuesto Illa.
Pero no, no ha sido el único alegato que ha dejado el president, quien ha puesto en valor cuestiones como la familia, la amistad y la salud, pero también la necesidad de que en algunos momentos haya que parar para la reflexión: "No podemos permitir la mercantilización de nuestro bienestar ni de los valores humanos que lo sustentan".
