Junts se queda solo y el Congreso rechaza en masa su propuesta para prohibir el burka y el nicab entre acusaciones de "racismo" y de "esconder" una nueva cesión de competencias a Cataluña
Tanto Vox, que presentó meses atrás una iniciativa de similar enfoque, como el PP han afeado a los de Puigdemont sus intenciones "ocultas". El PSOE defiende la "regularización" de las mujeres en lugar de prohibir prendas que son "una muestra de opresión siempre".
Junts, más solo que nunca. El Congreso de los Diputados ha rechazado en bloque la iniciativa presentada por la formación de Carles Puigdemont para prohibir el burka y el nicab en espacios públicos. El veto masivo no solo ha ido dirigido contra dicha restricción, especialmente criticada por las formaciones a la izquierda del PSOE, sino contra lo que los grupos veían una 'doble intención' de utilizar la propuesta para colar un traspaso de competencias a Cataluña, especialmente PP y Vox.
Tras rechazar hace meses la mera toma en consideración de una iniciativa similar, al menos en lo básico, de Vox, desde Junts han insistido en que la suya era una propuesta "desde la centralidad, la responsabilidad y la sensatez" y "no se puede hacer desde el racismo de la extrema derecha, ni el de Vox, ni el de los imitadores de Vox, que salen como setas también en Cataluña", en velada referencia a Aliança Catalana
Con estas palabras, el diputado Josep Pagès i Massó se ha vuelto a apoyar en el "ni burka ni Vox" que empleó Miriam Nogueras durante el debate de la anterior intentona de Santiago Abascal.
Pero su llamamiento no ha calado y el Congreso no ha concedido la menor posibilidad a los postconvergentes. Tras una larga sesión este martes, la Cámara Baja ha rechazado por 327 votos en contra, solo 7 a favor —los de Junts— y 13 abstenciones la proposición de ley.
El 'no' ha llegado incluso desde aquellos grupos que apoyaban el "trasfondo". Ha sido el caso de PP y Vox. Desde la bancada popular, su diputada Cristina Teniente ha hecho bandera de que se prohíban ambas prendas en toda España, pero que no se haga con una iniciativa usada "para introducir por la puerta de atrás otra nueva cesión de competencias" a Cataluña.
Desde Vox el argumento empleado por Blanca Armario ha sido similar, aunque más duro en las formas. La diputada directamente ha acusado a los de Puigdemont de "esconder un interés muy rastrero: el intento de transferir las competencias" sobre inmigración y seguridad a Cataluña.
Desde el PSOE, Andrea Fernández no ha ocultado su rechazo a prendas como el burka o el nicab, por ser "una muestra de opresión siempre". No obstante, ha reprobado los modos de Junts, a quienes instaba a "exponer sus argumentos con claridad y valentía".
"Si quieren defender a estas mujeres en estas situaciones, voten a favor de la regularización. Démosles a estas personas derechos y oportunidades", ha añadido la socialista.
Bildu, que mostró inicialmente su apoyo al traspaso de competencias ha acabado finalmente criticando el contenido de una proposición que han tildado de racista, afeando a Junts que su intento de prohibir el burka y el nicab se debe a que "no admiten ni cultura ni religión diferente a la suya".
Para ERC, el intento de Junts no pasaba de ser un "trágala" en forma de "proposición envenenada" al considerar que los de Puigdemont pensaban que si incluían la delegación de competencias a Cataluña en materia de inmigración, lo apoyarían.