Manuela Bergerot: "Es miserable que Ayuso amenace a los bomberos forestales. No se puede recortar y, luego, no asumir responsabilidades"
La portavoz de Más Madrid en la Asamblea adelanta que su formación pedirá un pleno monográfico sobre los incendios para abordar "el desmantelamiento de la prevención y la precarización de las condiciones laborales de los bomberos".
La Comunidad de Madrid se enfrenta desde el pasado jueves a tres grandes fuegos que se fusionaron en un pavoroso incendio que ha arrasado ya más de 24.000 hectáreas del suroeste de la región y que ha obligado a evacuar o confinar a más de 50.000 vecinos de más de dieciséis municipios. La presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, pidió de inmediato la emergencia nacional y el gobierno central respondió desplegando a más de 2.700 efectivos, entre miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Protección Civil, Guardia Civil o Policía Nacional.
Mientras se trabaja sobre el terreno para lograr su plena extinción, el foco político ha vuelto a ponerse de nuevo en la falta de prevención y recursos que las administraciones públicas destinan a evitar tragedias como la de estos días. En este caso, en la gestión de una Ayuso que, incluso, ha amenazado con acciones judiciales en contra de un grupo de bomberos forestales que decía encontrarse "paralizado" y sin poder trabajar. Un colectivo, además, que ya el pasado mes abril denunció que los trabajos para prevenir incendios se habían reducido a la mitad. "Cuando ves cómo tu región arde y miras a estos bomberos se te cae el alma a los pies. ¡Cómo es posible que haya miles de millones para regalárselos a Quirón y que tenga a personas tan importantes para todos en esas condiciones! Es inhumano", asegura a El HuffPost Manuela Bergerot, de Más Madrid.
La portavoz de esta formación en la Asamblea concede una entrevista a nuestro medio para valorar la gestión política de Ayuso en esta catástrofe y para analizar otras cuestiones de gran relevancia política en la región, como la designación de Mónica García como su candidata a las próximas autonómicas, la situación judicial del novio de Ayuso o el apoyo de la presidenta al alcalde de Móstoles, investigado por un presunto caso de abuso sexual y laboral a una exconcejala del PP. "¿Qué mensaje está lanzando Ayuso cuando deja tirada a una compañera de partido y le dice que calladita está más guapa?", se pregunta.
- Permítame empezar la entrevista preguntándole por los pavorosos incendios que están asolando la región. ¿Cómo valora la gestión política que ha hecho Ayuso de esta situación? ¿Está de acuerdo con que pidiera la emergencia nacional?
- Para valorar esa gestión, hay que tener en cuenta los años de recortes que Ayuso lleva aplicando a los servicios de emergencias, la precarización de los bomberos forestales y la falta de recursos para que hagan su trabajo. Hay que valorar, también, los recortes en materia de prevención del fuego que se hacen durante el año. Y por supuesto, la ausencia de medidas que palien los efectos del cambio climático. Tenemos una presidenta que dice que “el cambio climático siempre ha existido, que siempre ha habido ciclos”. Creo que alguien así, que niega el cambio climático, no puede entender sus efectos sobre los incendios ni sobre los fenómenos cada vez más virulentos y más habituales.
Ya te adelanto que, en cuanto el fuego esté bajo control, vamos a pedir a la Comisión Permanente un pleno monográfico sobre los incendios y las responsabilidades por desmantelar la prevención de incendios, por precarizar las condiciones laborales de los bomberos y las responsabilidades por la ausencia de medidas contra el cambio climático. De esto se tiene que hablar en cuanto el incendio pase. Lo que no se puede es recortar como ha hecho Ayuso y, después, no querer tener ninguna responsabilidad, borrarte.
- ¿Qué le parece que Ayuso haya amenazado a los bomberos forestales que denunciaron que su gobierno les tenía paralizados?
- Mire, los bomberos forestales llevan pidiéndole a Ayuso cosas tan básicas como un equipo para poder trabajar y vehículos para movilizarse a la zona de los incendios. Ayuso ha mantenido a 60 bomberos aparcados que han decidido, motu proprio, movilizarse a la zona de los incendios para ayudar con sus propios vehículos. Cuando ves cómo tu región arde y miras a estos bomberos se te cae el alma a los pies. ¡Cómo es posible que haya miles de millones para regalárselos a Quirón y que tenga a personas tan importantes para todos en esas condiciones! Es inhumano.
Con la emergencia en la que estamos es especialmente miserable que la Comunidad de Madrid use su tiempo en amenazar y perseguir a los bomberos forestales. Si el Gobierno de Ayuso cumple su amenaza y denuncia a esos bomberos que se han ido a apagar el fuego sin equipos y en sus coches, nosotros vamos a poner nuestros recursos jurídicos al servicio de esos bomberos. Quieren echar la culpa del fuego a quienes nos salvan del fuego; quieren eludir su responsabilidad. El mundo al revés.
- ¿Y qué opinión tiene del cruce de acusaciones que se han dedicado estos días Isabel Díaz Ayuso y Óscar Puente?
- Ayuso es quien ha traído a la política en España el insulto y la mentira como sus principales herramientas políticas. Es quien ha puesto de moda tensionar, insultar y hacer de cualquier situación un barrizal.
- Hablemos ahora de la política madrileña. Hace dos semanas, Mónica García superó el proceso de primarias y se convirtió en la candidata de Más Madrid a las próximas elecciones autonómicas. ¿Por qué es la cabeza de lista ideal?
- Mónica no sólo es la mejor candidata de una fuerza que es la única alternativa para ganar a Ayuso, sino que va a ser la mejor presidenta de la Comunidad. Mónica tiene la fuerza de una organización que está consolidada en los barrios y en las instituciones y viene a hacerse cargo de una de las mayores preocupaciones de los madrileños, que es la sanidad. Estamos viendo cómo el odio de Ayuso por lo público hace especial mella en la sanidad pública madrileña, que es uno de los pilares de nuestro estado del bienestar. Y con Mónica podemos mandar ese mensaje de que lo primero que haríamos al gobernar sería poner médicos en cada uno de los centros de salud de esta región.
- Usted es la número 2 de esa lista. ¿Su futuro político está en la Asamblea de Madrid o aspira a entrar en la política nacional?
- Mi futuro político está en que Más Madrid llegue a la Puerta del Sol. Y eso lo vamos a hacer desde cada barrio, desde cada pueblo, desde cada ciudad de esta región. Una tiene que poner lo individual al servicio de lo colectivo, como hace la selección española. Y yo me voy a arremangar, como todos los demás, para lograr este objetivo.
- Preguntaba por sus aspiraciones porque, como ya sabe, siguen las discusiones sobre cómo debe presentarse la izquierda a las próximas generales. Ustedes forman parte de esa estrategia. ¿Se están haciendo avances?
- La izquierda a nivel estatal va a ser clave para que podamos revalidar el gobierno progresista de coalición. Y así lo estamos haciendo todas las fuerzas territoriales. Estamos trabajando de una manera fraterna, desde el reconocimiento a cada una de las fuerzas en su territorio y a la autonomía de cada una de ellas. Entiendo que a veces se demande un poco de urgencia, se quiera saber quién va a ser el número 1... Pero lo que estamos haciendo es trabajar de manera discreta para seguir haciendo la vida más fácil a la gente trabajadora de este país. Como hace dos semanas, por ejemplo, que pudimos aprobar esa partida histórica para la ayuda a la dependencia. Lo que tengo muy claro es que Más Madrid nunca va a ser cómplice de ponerle la alfombra roja a un gobierno de la derecha y la ultraderecha.
- Pero hace falta un líder. ¿A quién ve usted asumiendo esa responsabilidad?
- Yo soy muy cuidadosa con nuestros procesos. Hay que entender que nos jugamos hacerle la vida más fácil a la gente. Gente trabajadora que ve que el único candidato posible de la derecha, que es Feijóo, no sólo va a perder porque es el peor candidato, sino porque no tiene programa y sólo pone el foco en las bajas laborales, en decir que los que menos cobran deberían cobrar menos... Y nosotros tenemos que seguir poniendo un muro de contención para defender a la gente trabajadora de este país. Yo creo que es bueno que no generemos ruido y cuando tengamos la candidatura más fuerte para estar a la altura de ese reto, lo anunciaremos.
- ¿Pero eso cuándo va a pasar? Queda un año, o menos, para las elecciones...
- A partir de septiembre vamos a estar todas las fuerzas remangadas para que cuando haya una convocatoria electoral estemos preparados. Y mientras vamos construyendo esa candidatura más competitiva posible, tendremos que ponernos de acuerdo en quién será el número 1. Pero también quiero dar importancia al hecho de quién encabezará cada una de esas candidaturas desde los territorios, porque es hacia ahí adonde va la política.
- ¿Y esa candidatura a las generales de Más Madrid estará liderada por Emilio Delgado?
- A mí lo que me encanta es que mucha gente mira a Más Madrid. Y esto no ocurre con otras fuerzas de izquierdas, que han apostado todo por un hiperliderazgo y sus cartas están boca arriba. Más Madrid es una de esas fuerzas que tiene una coralidad muy potente y que nos permite estar consolidados en los barrios y en las instituciones. Tenemos a los mejores: tenemos a Emilio, a Tesh Sidi, a Carla Antonelli, a Eduardo Rubiño, a Javier Padilla, a Mónica García, a Rita Maestre... Y no todas las organizaciones pueden sacar pecho de algo así.
- Más Madrid descartó hace un mes una alianza con IU para las autonómicas de 2027 contra Ayuso. ¿No es contradictorio asumir esa postura cuando se está planteando la necesidad de una coalición electoral a nivel nacional?
- En el presente, Más Madrid está gobernando con IU en Rivas y tenemos coaliciones en otros municipios donde este partido tiene una militancia arraigada. Y esto demuestra la forma que tenemos nosotros de entender las estrategias electorales. Las estrategias políticas han de hacerse desde la realidad de cada territorio y siempre con acuerdos silenciosos, que no generen ruido. Porque a la gente lo que le importa, por ejemplo, es que su salario se vaya cada mes por el sumidero de la vivienda.
- Hace dos meses también tuvieron que lidiar ustedes con la expulsión del concejal de Parla, Miguel Fuentes. Él asegura que fue un castigo por razones políticas. ¿En qué situación se encuentra eso?
- En Más Madrid nos damos unas normas, unas reglas de convivencia y unos protocolos para que nadie pueda abusar del poder. Y afectan a todos, desde el primer militante hasta el último cargo público, y hay que cumplirlas. Y si no las cumples, afortunadamente, hay consecuencias.
- En la investigación sobre el novio de Ayuso se están dando algunas circunstancias extrañas. La UCO reprocha al juez que no pueda acceder a los datos tributarios del novio de Ayuso, el juzgado se encuentra saturado y no hay fecha para el juicio e incluso la jueza parece animar a que haya un acuerdo de conformidad antes del juicio. ¿Cómo cree que está actuando la Justicia ante este caso de fraude fiscal?
- Es muy difícil no pensar que hay una justicia que va a dos velocidades. Yo creo que si la Justicia investigara al mismo ritmo y a la misma profundidad al entorno de Ayuso como investiga al entorno de Sánchez, Ayuso estaría en graves problemas porque Alberto González Amador estaría durmiendo en Soto del Real. Hemos visto que el novio de Ayuso ha llegado a acumular más patrimonio que Zapatero en toda su vida, pero no vemos a la derecha escandalizarse. A ellos, la corrupción sólo les preocupa si viene del otro lado.
Fíjese, González Amador ha recibido sólo de Quirón cuatro millones de euros y es imposible no ver el triángulo de la avaricia, en el que Ayuso le da a Quirón 7.000 millones de euros, luego Quirón da al novio de Ayuso cuatro millones y el novio se compra dos aticazos para vivir con la presidenta. Es muy difícil no ver la trama de un posible soborno por parte de Quirón hacia la presidenta a través de González Amador. Y si se investigara, la presidenta estaría bastante comprometida. Pero la pregunta qué tenemos que hacernos es cuánto pierde cada madrileño por cada piso que gana Ayuso. Cuanto más gana Ayuso, más tiempo tenemos que esperar para poder ver a nuestro médico de cabecera, cada vez hay menos tratamientos sin hacer y más diagnósticos sin dar.
- Usted habla de dos velocidades en la Justicia. Pero, ¿usted cree que hay lawfare en España?
- Yo creo que, evidentemente, hay una derecha que está desesperada porque perdió las elecciones en 2023 y Aznar dio la consigna del "el que pueda hacer, que haga". Y lo que no ganan en las urnas lo quieren ganar con acoso judicial. Un acoso que ya se empezó a vivir en los ayuntamientos del cambio a partir de 2015 con Mónica Oltra, Ada Colau...
Pero esto no puede servir para que el PSOE haga lo que tiene que hacer. Porque todos los casos de corrupción que han tenido generan una desilusión en todo el espectro progresista. Y ahí, el PSOE tiene que ser tajante. La corrupción es una de las peores mellas de la democracia y nosotros vamos a seguir insistiendo para que el partido socialista demuestre que está comprometido con la democracia y en contra de la corrupción.
- ¿Qué opinión le merece que Ayuso esté protegiendo al alcalde de Móstoles, que se va a sentar en el banquillo acusado de acoso sexual y laboral por parte de una exconcejala del PP?
- Dentro de esta deriva antifeminista de Ayuso, estamos viendo realmente cuáles son las consecuencias que tiene poner al frente del gobierno madrileño a alguien que piensa que el feminismo ha llegado muy lejos. El machismo atraviesa cualquier espacio de nuestra sociedad porque vivimos en un sistema patriarcal y las herramientas feministas son las únicas que te van a ayudar a combatir eso. Pero Ayuso no sólo no recibió a la exconcejala del PP que le pidió ayuda personal, sino que con quien sí se vio fue con el alcalde. Y mandó a Alfonso Serrano y a Ana Millán a que le dijeran a la víctima que calladita estaba más guapa. ¿Qué mensaje estás lanzando si a una compañera de partido la has dejado tirada y le has pedido que no dijera nada? Si Bautista no ha dimitido es porque le está protegiendo Ayuso.
- ¿Por qué están en contra de la ley del concebido no nacido que ha impulsado Ayuso para otorgar ayudas a familias que esperan un hijo?
- Porque es una ley vacía de contenido. Todo lo que promete ya existe. Por ejemplo, que una embarazada pueda solicitar una plaza en una escuela infantil. La preocupación que tenemos nosotros es, más bien, en qué condiciones va a crecer ese bebé cuando nazca. En qué condiciones materiales va a estar esa escuela infantil.. si le toca. En qué condiciones va a estar su familia para poder pagar el alquiler, si va a poder comer en el comedor... El mejor anticonceptivo que hay en Madrid es la política de vivienda de Ayuso.
Y el mensaje ideológico que nos está mandando con esta ley es muy perverso. Vale, el cigoto es una persona con derechos desde su concepción. Entonces, ¿qué pasa con el derecho de las mujeres a decidir sobre una interrupción voluntaria del embarazo? Las dos cosas son incompatibles. ¿A quién miente Ayuso? ¿Está mintiendo a los que están en contra del aborto o mienten a los que hemos cogido una herencia de décadas del movimiento feminista para decidir sobre nuestros propios cuerpos y para tener la libertad de decidir sobre nuestras vidas? La disyuntiva que tenemos de cara a mayo de 2027 es la de un gobierno que está anclado en el resentimiento y que va en contra de los derechos de las mayorías, o un gobierno de la izquierda madrileña que quiere seguir defendiendo con uñas y dientes los derechos de las mayorías y las conquistas históricas.
- Usted conoce muy bien a Ayuso porque batalla dialécticamente con ella todos los jueves. ¿Ha notado algunos cambios en su carácter en estos últimos cuatro años?
- La veo muy nerviosa, como echada al monte. Entiendo que es por esos casos de corrupción que la cercan. Y la veo muy rencorosa, con el perfil de esa gente que cree que los derechos sociales han llegado muy lejos. Y, por eso, señala a los derechos de la gente trabajadora - como está haciendo Feijóo también - o cuestiona la igualdad entre hombres y mujeres. A partir de septiembre, nos vamos a enfrentar a un ausencia absoluta de gestión y hablando sólo de la polémica que toque.