Mariano Rajoy es Mariano Rajoy y todo el mundo lo sabe: los mejores momentos de la declaración del expresidente del Gobierno en el juicio de la Kitchen
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Mariano Rajoy es Mariano Rajoy y todo el mundo lo sabe: los mejores momentos de la declaración del expresidente del Gobierno en el juicio de la Kitchen

Nada más comenzar su declaración, Rajoy dejó claro que también hoy desplegaría esa cualidad suya para ser recordado más por lo que dice que por lo que calla.

El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, a su salida de la Audiencia Nacional.EFE/Mariscal

Hay una suerte de placer oculto en el periodismo, pero también en la calle, y no siempre disimulado, en volver a escuchar a Mariano Rajoy siendo Mariano Rajoy. Cuando uno ve a Mariano Rajoy en la Audiencia Nacional separar sus manos para ajustar sin llegar a hacerlo la posición de los micrófonos sabe ya que está a punto de regresar ese Mariano Rajoy que todo el mundo espera de Mariano Rajoy. Y si lo hace para decir, justo a continuación, que él se llama Mariano Rajoy, es casi imposible no esbozar una leve sonrisa. Porque, en estos momentos en los que el barullo y el desafecto se impone en la política, sí, a veces se echa en falta esa especie de ironía por la que todo el mundo recuerda a Mariano Rajoy. Y él lo sabe, conocedor también de que, si es capaz de desplegarla en su justa medida, se hablará casi más de sus salidas que de que si está ahí es para hablar de una supuesta operación parapolicial para destruir pruebas que pudiera tener Luis Bárcenas sobre el PP.

"¿Me siento?"

El despliegue de esa cualidad propia de Mariano Rajoy comenzó nada más aparecer Mariano Rajoy en la sala de la Audiencia Nacional que juzga la llamada como operación Kitchen, antes siquiera de comenzar su declaración como testigo.

– De las personas que están acusadas, hombre, sabe usted que uno de ellos fue ministro de Interior y secretario de Estado de su Gobierno y, ¿algún otro acusado lo conoce? – le pregunta la jueza a un Rajoy calmado, con los brazos acomodados a la espalda como quien se para ante una obra.

– Al secretario de Estado – contesta.

– No, ese ya se lo he dicho yo.

– ¿Eh?

– Que ese ya se lo he dicho yo.

– Ah, bien, no conozco a nadie más que al ministro y al secretario de Estado.

Ese es Mariano Rajoy, porque no sería Mariano Rajoy si no esbozara ese "¿eh?" característico. Pero esto solo acaba de empezar.

– Puede sentarse si lo desea – señala la jueza.

– ¿Me siento? – pregunta Rajoy mientras señala la silla a su lado.

– Sí, como quiera.

"Yo me llamo Mariano Rajoy"

La primera en preguntar al Mariano Rajoy testigo es la abogada del PSOE. Es ella quien permite a Mariano Rajoy explicar a quien todavía no lo sepa que él, y solo él, es Mariano Rajoy. "Han salido en distintos medios y a lo largo de la causa, anotaciones como Raj, M. Rajoy, el asturiano o el barbas. ¿Sabía usted que se referían a usted así?", interroga la letrada, sabedora de que no ha hecho más que desplegar una alfombra roja a la dialéctica propia del expresidente del Gobierno, convertida ya en casi una teoría filosófica.

"Mire, yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe, y luego cada uno me llama como quiere. Por tanto, pregúntele a ellos", contesta Rajoy, que a partir de ese momento mostrará una gran cualidad en el uso del "no" y el "absolutamente falso".

"Voy a protestar por todo"

Impregnada del espíritu Mariano Rajoy que este jueves colmó la sala de la Audiencia Nacional, la abogada de la parte socialista, Gloria de Pascual, no pudo contenerse ante las constantes interrupciones de la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, que en más de una ocasión le recordaba que ahí no estaban para hablar de la caja B de ningún partido.

Palacios rogó un par de veces a Pascual que recondujera sus preguntas, claro que tampoco esperaba que apareciera un Rajoy dispuesto a contestar a todo antes siquiera de las quejas del tribunal. La máquina del "no" estaba en marcha y era difícil frenarla.

En una de esas veces en las que la abogada protestó, la magistrada le contestó que tampoco hacía falta, si total había obtenido respuesta. Y fue ahí cuando, inconsciente, Gloria de Pascual quiso también dejar su momento para el repaso del día. "Yo hoy voy a protestar por todo", dijo, ante la sorpresa de Palacios, que la reprendió: "Señora letrada, retire esa impertinencia". Lo hizo, y no solo eso, sino que también pidió "disculpas".

"Luis, sé fuerte"

Mariano Rajoy quiso demostrar también este jueves la pesadez que le suponen los mensajes enviados por móvil, tanto es así que no solo no recordaba los que había enviado a Luis Bárcenas sino tampoco los que había recibido por parte del extesorero, claro que de esos no puede acordarse porque no los escribió él, dijo. De nuevo Mariano Rajoy.

Hay un mensaje, sin embargo, del que no puede olvidarse, uno que solo falta que dijera que se le aparece en sueños, el famoso "Luis, sé fuerte", un texto que si no puede olvidar es porque, recordó, se publicó cada día durante los últimos quince años.

"Cosas de la vida"

Otra de las cosas que se le dan bien a Mariano Rajoy, y algo que también sabe el propio Mariano Rajoy, es dejar frases que, si bien parecen llanas, sencillas, sin fondo alguno, esconden en realidad todo un entramado político. Cuando le preguntaron si alguna vez Bárcenas le había recriminado algo, según se pudo observar en un SMS en el que le decía que "los abogados del partido" habían tenido un "comportamiento vergonzoso" por no dejarle entrar en el despacho en el que supuestamente guardaba "unas cajas", Rajoy negó que en ningún momento hubiera recibido protesta alguna. Eso sí. Sabía de sus quejas.

"Recorría todo Madrid diciendo que el Gobierno no le apoyaba", comentó Rajoy, que puso en el imaginario de todo el que le escuchaba a un Bárcenas desfogado por las calles de la capital mientras se lamentaba por el abandono al que le habían sometido. Pero hasta para esto Mariano Rajoy tiene una explicación: "En fin, son cosas de la vida misma". Como cualquier despecho, como el enfado de un amigo que se siente traicionado. Nada, sin embargo, preocupante para Rajoy: "Le dediqué a eso el tiempo que pudiera estar en la cabeza de cualquier persona sensata: cero segundos".

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Redactor de Política de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela y Máster de Investigación en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Trabajó en La Voz de Galicia, Público, La Sexta o eldiario.es y colaboró en medios como Praza, Luzes, La Marea, Vanity Fair o CTXT. Creó un programa de humor con los cómicos Facu Díaz y Miguel Maldonado en La Tuerka. Ha escrito tres libros: 'El analista' (Libros del KO), 'Dajla. Apuntes desde o Sahara' (Praza), y '(Des)Unidos' (Icaria).

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