Alfonso Martínez Arias, biólogo del desarrollo: "Tú no vienes de un gen, vienes de una célula, y por eso no somos nuestro ADN"
El especialista desmonta el dogma genético actual y subraya el papel protagonista de las células como las verdaderas arquitectas de la vida.

¿De qué estamos hechos exactamente los seres humanos? Si hacemos esta pregunta desde una perspectiva biológica, la respuesta más rápida y popular es que cada individuo está formado por un tándem indivisible: células y genes. Históricamente, siempre se nos ha enseñado que ambos elementos se complementan a la perfección. Las células actúan como los bloques de construcción físicos de nuestro cuerpo, mientras que en su interior residen los genes, que contienen las estrictas instrucciones que dictan cómo funcionamos y nos desarrollamos.
Sin embargo, en el mundo de la ciencia los dogmas están para cuestionarlos. Y el biólogo del desarrollo Alfonso Martínez Arias ha decidido romper una lanza a favor de un enfoque radicalmente distinto. Durante una reciente charla en el canal digital Vidas Ajenas, el experto ha manifestado su contundente postura sobre este debate, restando peso a la herencia genética para dárselo a la biología celular.
El fin de la dictadura del ADN
Para Martínez Arias, la vida no se origina a partir de un código genético flotante, sino exclusivamente a partir de la materia viva. “Tú no vienes de un gen, vienes de una célula, y por eso no somos nuestro ADN”, sostiene.
En este sentido, el científico asegura que la genética no es tan decisiva ni tan determinista como nos han querido hacer ver en las últimas décadas. “No está todo determinado genéticamente, porque, a pesar de lo que digan, no hay un plano del organismo en el ADN. “Tú no vienes de un gen, vienes de una célula”, insiste.
Un simple catálogo de herramientas
Esta revolucionaria visión no significa, ni mucho menos, que Martínez Arias reniegue del papel fundamental de los genes, pero sí exige que los pongamos en el lugar que les corresponde. “Los genes son importantes, son útiles, pero las que están mandando son las células”, apunta.
Para que todo el mundo lo entienda, el profesional detalla la verdadera relación jerárquica entre ambos componentes usando una analogía perfecta. "Los genes son como el catálogo de las herramientas y materiales que la célula necesita para construirse a sí misma y lo que ella es capaz de crear", explica.
El miedo de la comunidad científica a la ignorancia
El experto es plenamente consciente de que esta perspectiva choca frontalmente con la corriente científica mayoritaria, pero achaca esta resistencia al ego académico y al miedo a la incertidumbre.
“Yo creo que hoy en día tenemos a veces la impresión de que ya sabemos casi todo y no queremos aceptar que hay cosas que no entendemos, porque eso nos lleva a una situación de ignorancia donde nos vamos a sentir incómodos”, concluye, invitándonos a perderle el miedo a seguir haciéndonos preguntas.
