Feijóo apuesta por una "batalla total" contra el Gobierno por la regularización, aunque algunos avisan: "Hay que medir bien"
Sectores del PP están preocupados por la brecha que puede abrirse con la Iglesia por este tema, más aún con la visita del papa a la vuelta de la esquina.
La regularización extraordinaria para personas migrantes que ha iniciado este jueves el Gobierno está marcando la actualidad política. Y también el debate interno en el Partido Popular, algo de lo que ya hemos hablado en alguna ocasión en El HuffPost.
Feijóo, a priori, lo tiene claro: hay que dar una batalla total contra el Gobierno por esa regularización, con acciones judiciales y también en la Unión Europea. En el PP dicen que el Estado no está preparado para asumir la regularización de, al menos, medio millón de personas y no les preocupa el posible malestar del votante católico, después de que la Conferencia Episcopal haya apoyado esta decisión del Ejecutivo.
Del lado del presidente del PP están la mayoría de barones autonómicos. Ya han dicho que van a dar la batalla judicial Comunidad Valenciana, Aragón o Comunidad de Madrid. Hasta ocho autonomías. Pero no todas.
El presidente de Andalucía, Juanma Moreno, inmerso ya en la precampaña de las andaluzas, se ha desmarcado. Y este movimiento no es baladí. Dice su entorno que no van a fomentar la división, el ruido… y menos a un mes de las urnas. Aunque ellos saben perfectamente que esto choca con la estrategia que ha decidido seguir Génova.
Y aún más. Hay sectores del PP preocupados por la brecha que puede abrirse con la Iglesia, más aún con la visita del papa a la vuelta de la esquina. Son muchos los barones que se desplazarán para ver al pontífice en algunos de los actos ya anunciados en Madrid o Canarias.
“Hay que medir bien”, dice un presidente. Aunque en Génova insisten: hay que ser duros, las encuestas avalan la estrategia. Aún más, creen que esta regularización se le va a volver en contra a Pedro Sánchez. Lo están detectando, demoscópicamente hablando, en algunas partes de España.
