Adiós a los botes de 100 mililitros: los aeropuertos europeos con los nuevos escáneres ya permiten hasta 2 litros de líquidos en el equipaje de mano
Un cambio progresivo que se lo pondrá más fácil a los viajeros.

Preparar el neceser antes de viajar en avión podría estar a punto de dejar de ser ese pequeño quebradero de cabeza de siempre. Los diminutos botes de champú, crema o gel de 100 mililitros empiezan a perder protagonismo en los aeropuertos europeos gracias a los nuevos escáneres de seguridad, que permiten analizar el equipaje de mano sin sacar líquidos ni dispositivos electrónicos.
En los aeropuertos que ya cuentan con estos sistemas, los pasajeros pueden llevar recipientes de hasta dos litros de líquido en el equipaje de mano. Es decir, veinte veces el límite que durante años ha obligado a los viajeros a dividir sus productos en pequeños envases.
Pero hay una letra pequeña: la norma todavía no se aplica en todos los aeropuertos ni en todos los controles. La implantación está siendo progresiva y puede variar incluso entre terminales del mismo aeropuerto.
Los nuevos escáneres cambian la experiencia en seguridad
La clave está en los nuevos equipos C3/CT, capaces de generar imágenes tridimensionales de alta resolución del contenido de las maletas. Esta tecnología permite a los agentes examinar con mayor precisión líquidos, dispositivos electrónicos y otros objetos sin que el pasajero tenga que sacarlos del equipaje.
El resultado es una experiencia bastante más sencilla: en los controles equipados con estos sistemas, el ordenador, la tableta o el neceser pueden permanecer dentro de la mochila o la maleta.
Entre los aeropuertos donde ya se aplica el límite de dos litros figuran Roma Fiumicino, Viena, Dublín, Billund, Malta, Palma de Mallorca, Cracovia y varios aeropuertos británicos, aunque las condiciones concretas pueden variar según las instalaciones.
Palma ya está entre los aeropuertos que permiten los 2 litros
Para los viajeros españoles hay una noticia especialmente buena: el aeropuerto de Palma figura entre los que ya han implantado completamente esta posibilidad, según la información recopilada por Fly4free.
En otros aeropuertos españoles el cambio es todavía más limitado. Málaga, por ejemplo, cuenta con una implantación parcial, mientras que otros grandes aeropuertos todavía mantienen el sistema tradicional de los 100 mililitros.
Por eso, no conviene asumir que la nueva norma sirve para todo el viaje. Un pasajero puede salir de un aeropuerto donde se permiten envases grandes y encontrarse con el límite tradicional al hacer escala o regresar desde otro aeropuerto.
Los 100 mililitros todavía no han desaparecido
La Comisión Europea mantiene actualmente la restricción general de líquidos en recipientes individuales de un máximo de 100 mililitros, dentro de una bolsa transparente de un litro, salvo determinadas excepciones. El cambio depende de que cada aeropuerto disponga de equipos compatibles y autorizados.
La expansión de los escáneres C3 está avanzando por toda Europa y el objetivo es que la tecnología esté mucho más extendida durante 2026. De hecho, existen ya contratos europeos para instalar equipos capaces de admitir líquidos de hasta dos litros.
Así que, por ahora, la recomendación sigue siendo la misma: comprobar las normas del aeropuerto concreto antes de hacer la maleta. Los botes de 100 mililitros pueden estar empezando a pasar a la historia, pero todavía no lo han hecho en todas partes.
