Lo despiden tras 13 años en la empresa y descubre que le debían 7.800 euros en pluses y horas extra sin pagar
La cuestión crucial en casos como el de este hombre austriaco es que pueda probar cuándo, cuánto tiempo y en qué medida se trabajaron esas horas adicionales.

Un técnico que trabajaba como instalador para una empresa en el el distrito de Mödling, en Austria, ha recibido más de 7.800 euros de su antiguo empleador tras ser despedido. Descubrió que no se le habían pagado íntegramente los complementos por montaje y las horas extras durante varios años. El hombre, de 49 años, llevaba más de 13 trabajando para la misma empresa y viajaba con frecuencia para realizar trabajos de instalación de larga duración, según ha publicado Heute.
Tras finalizar su contrato, el exempleado contactó con la Cámara de Trabajo austriaca, (AK) donde revisaron sus documentos y se gestionaron las reclamaciones pendientes contra su antiguo empleador. Posteriormente, la empresa tuvo que abonarle las prestaciones correspondientes a los últimos tres años, que ascendían a más de 1.800 euros.
Pero ahí no acabó la cosa. También se descubrió que aún quedaban pendientes 100 horas extras por instalaciones que había realizado, cuyos derechos de reclamación aún no habían prescrito. En un acuerdo extrajudicial, el empleador accedió a pagar además, 6.000 euros adicionales por este concepto.
Sin embargo, algunas reclamaciones antiguas ya no podían abonarse porque habían prescrito. La Cámara de Trabajo austriaca está haciendo especial hincapié en este asunto. La responsable de la oficina distrital de la AK en Mödling, Susanna Stangl, ha explicado que "a menudo, el plazo para presentar una reclamación es de tan solo unos meses. Si se hace demasiado tarde, caduca".
En el caso de Alemania, por ejemplo, según la organización Asistencia al Empleado de Hamburgo, se considera que hay horas extras siempre que se exceden las horas de trabajo acordadas. La compensación por horas extras generalmente se proporciona mediante tiempo libre compensatorio o pago. Si no existe una regulación clara en el contrato de trabajo o en el convenio colectivo, a menudo surge una reclamación de pago implícita en virtud de lo que señala el Código Civil alemán.
Sin embargo, la cuestión crucial son las pruebas: los empleados deben poder demostrar cuándo, cuánto tiempo y en qué medida trabajaron horas extras, y que esto fue ordenado, tolerado o al menos aprobado por el empleador.
También es importante tener en cuenta que, incluso tras la finalización de la relación laboral, el derecho a percibir horas extras no caduca automáticamente. Si, debido a la inminente salida, ya no es posible conceder tiempo libre compensatorio, el pago de horas extras puede ser una alternativa. Por lo tanto, es fundamental documentar las horas trabajadas, las tareas asignadas y las horas extras de forma continua, no solo al finalizar la relación laboral.
