Alberto Gutiérrez, el cuarto español en llegar al espacio: "Es cuestión de tiempo que esto sea más común y accesible"
Entrevista con el fundador de Civitatis tras cruzar la línea Kármán e incorporarse a esta exclusiva lista en la que están Miguel López-Alegría, Pedro Duque y Jesús Calleja.

El 22 de enero del 2026 ya será para siempre una fecha inolvidable en la vida de Alberto Gutiérrez (Valladolid, 1983). Ese día el fundador de la plataforma Civitatis se convirtió en el cuarto español en viajar al espacio y atravesar la línea de Kármán tras Miguel López-Alegría, Pedro Duque y Jesús Calleja.
Gutiérrez lo hizo acompañado de Timothy Drexler, Linda Edwards, Alain Fernandez, Jim Hendren y Laura Stiles en la misión NS-38 de Blue Origin, que está operada por el sistema New Shepard y que ha llevado a casi un centenar de personas a la estratosfera, entre ellas, al propio Jesús Calleja el pasado mes de febrero.
El viaje fue de escasos 10 minutos entre la subida, el tiempo en ingravidez donde pudieron percibir de una sensación única, y la reentrada a la Tierra hasta tocar suelo estadounidense de nuevo. En esos aproximadamente 180 segundos que estuvieron en el punto más alto, además de flotar por la cabina de la nave, tuvieron la oportunidad de percibir la curvatura terrestre y la oscuridad del espacio.
De vuelta a España, Gutiérrez ha respondido a unas preguntas de El HuffPost para valorar su viaje, que ha sido el último por el momento, tras el reciente anuncio de la compañía Blue Origin de dejar de hacer estas misiones espaciales para enfocarse en ayudar en el desarrollo del programa de vuelos tripulados a la Luna.
¿Cómo ha sido esa experiencia?
No puedo estar mejor, por fin he hecho algo realmente único, y ha sido la experiencia más alucinante de mi vida, superando por mucho mis expectativas. Aún sigo procesándolo.
Cuarto español en conseguir superar la Línea Kármán, ¿qué se siente? ¿Se puede dormir después de vivir algo así?
Se puede dormir después de vivir algo así y muy bien. De hecho, tanto yo como mi familia, dormimos mejor después que antes del lanzamiento.
¿En esos escasos 10 minutos de viaje da tiempo a ser consciente de todo lo que estás viendo y viviendo?
Gracias al entrenamiento de los días previos, estás preparado para disfrutar todo lo que va a suceder en esos 10 minutos… pero efectivamente, no es suficiente. Es un torrente de sensaciones que nunca has tenido, creo que necesitas tiempo para asimilarlo… y tal vez recordar momentos viendo los vídeos.
¿Cuánto tiempo es de ingravidez y cómo describes esa sensación?
Son unos tres minutos, y la sensación es la de "tengo que estar agarrado, que sino voy a dar una patada a alguno". Podríamos asemejarlo ligeramente a la sensación de estar buceando con bombona cuando estás estabilizado… pero, aquí, para moverte no puedes nadar en el aire, tienes que agarrarte a cosas.
¿Impacta más el despegue, estar arriba o la velocidad de caída?
Es un todo, pero para mi lo más impactante fue la reentrada en la atmósfera, es cuando realmente sientes la aceleración de la gravedad, llegando a 5,5G, una sensación que no puedes experimentar de otro modo.
¿Qué es lo que más te ha llamado la atención o sorprendido?
Las fuerzas G. He subido en coches de competición y en aviones acrobáticos, y no tiene nada que ver.

¿Y lo que menos?
No hay nada que no me haya sorprendido.
¿Has tenido miedo en las semanas previas o qué sentimiento o sensación te recorría por el cuerpo?
Miedo como tal, no. El día previo al lanzamiento, al ver el cohete, es cuando mi cerebro asimiló el "esto es real, es serio, es subirse en una bomba". Desde que lo vi estuve más nervioso, algo que realmente agradezco. Me gusta sentir que aún hay cosas que me descolocan.
¿Eres de los que siempre has querido viajar al espacio?
Sí, de hecho, en mi mente tengo grabado que todos los niños quieren ser astronautas.
¿En qué momento te surge esta posibilidad? ¿Que Calleja hiciera este viaje hace un año te inspiró y te hizo ver que era posible o ya lo tenías pensado de antes?
La primera vez que me interesé por el tema fue cuando empezó a hablar de ello Virgin Galactic. Me intenté apuntar, pero pedían un pago adelantado muy grande y no tenían ninguna certeza de cuándo se iba a poder volar.
La oportunidad con Blue Origin me llegó a mediados del año pasado, de una forma totalmente inesperada, y decidí no dejarla pasar. Cuando los trenes pasan, hay que cogerlos, es más habitual arrepentirse por no hacer algo que por hacerlo.
¿Con cuanta antelación hay que reservar un viaje espacial de estas características?
En la tripulación había gente que llevaba intentado volar varios años, y otros que en unos meses estabamos dentro. Desconozco como manejan el proceso de asignación.
¿Repetirás?
¿Volveré al espacio? No tengo dudas de que volveré. Pero ya será un vuelo orbital, o incluso para rodear la Luna. Es cuestión de tiempo que esto sea más común y accesible.
Lo que no repetiré es lo mismo que ya he hecho, principalmente porque el día 30 de enero Blue Origin sorprendió a todo el mundo diciendo que mi misión había sido la última y que paraban todos los vuelos del New Shepard por un mínimo de dos años, para centrar toda la inversión en la misión para llegar a la Luna.

¿Alguna recomendación para españoles que lo quieran y puedan hacer en un futuro a medio o largo plazo?
Ahora mismo hay que esperar, ya que con la parada de Blue Origin no hay ninguna compañía que lo realice. Para quien quiera hacerlo en el futuro, tengo claro que, en no mucho tiempo, volar al espacio será algo mucho más habitual. De aquí a 10 años muchas cosas van a cambiar.
¿Cuáles son tus próximos retos?
Hay muchos, desde continuar mejorando mi inglés, que después de 35 años estudiando sigue siendo mi talón de Aquiles, hasta visitar todos los países del mundo, el Polo Norte, y el Polo Sur. Algún día, más adelante, ¿diseñar un rascacielos? por qué no.
¿Te imaginas a Civitatis en un futuro organizando viajes espaciales?
Lo mejor de eso sería saber que después de otros 10 o 20 años Civitatis seguiría siendo la web de referencia para reservar actividades. Hasta entonces, queda mucho que disfrutar en la Tierra. Yo mismo, dedicando varios meses al año a viajar, soy consciente de que nunca voy a conocer todo lo que ofrece este planeta. Una pena.
