Carole, de 83 años, cree que va a ir a la cárcel por tirar mal una caja de cartón cuando la multa es de 700 euros: "Me van a meter en prisión"
La mujer británica junto a su familia consideran que la sanción es injusta.

¿Reciclas correctamente? Muchos ciudadanos, por las prisas o el desconocimiento, tiran toda clase de residuos en una misma bolsa en una misma bolsa o los depositan en el primer contenedor que encuentran.
En España, aunque las normativas de reciclaje tienen margen de mejora, rara vez terminan en un drama judicial. Sin embargo, en otros países, la seriedad con la que se aplican estas leyes roza lo kafkiano.
Es el caso de Carole Wright, una mujer de 83 años que lleva más de medio siglo viviendo en Reading, una localidad al sureste del Reino Unido, y que ahora teme pasar sus últimos días tras las rejas por un simple descuido doméstico.
Una carta que cambió su tranquilidad
Todo empezó cuando Carole depositó una caja de cartón en lo que ella creía que era un lugar adecuado, pero que el ayuntamiento ha calificado como un vertedero ilegal.
La sorpresa llegó en forma de carta: un contratista de cumplimiento ambiental le notificaba que podría ser condenada penalmente por "vertido ilegal de residuos".
La sanción asciende a 700 euros (£600), una cifra astronómica para su economía personal.
La angustia ha hecho mella en la anciana: "No puede permitirse ese dinero. No para de decir: 'Me van a meter en la cárcel'", relata su hija Catherine, de 50 años, visiblemente indignada por la situación, según publica el Daily Mail.
El ayuntamiento contra la familia
La familia Wright denuncia que el trato recibido es desproporcionado. Según Catherine, el ayuntamiento les dio un ultimátum de pocos días para pagar o, de lo contrario, llevarían a su madre a los tribunales. "Es terrible que estén persiguiendo a esta pobre mujer por una sola caja de cartón a su edad", lamenta.
Ante la imposibilidad de pagar la multa, la familia ha lanzado una campaña en GoFundMe para recaudar los fondos necesarios y evitar que Carole termine sentada en el banquillo de los acusados.
Versiones encontradas
El caso se ha enredado debido a la falta de comunicación entre las partes.
El Ayuntamiento de Reading sostiene que encontraron la caja en octubre del año pasado y que solicitaron información a la Sra. Wright, pero que nunca recibieron respuesta.
Catherine desmiente tajantemente al consistorio. Asegura que sí respondieron y que han llamado repetidamente al servicio de asistencia municipal sin obtener ninguna ayuda ni colaboración para resolver el malentendido.
Por ahora, el ayuntamiento asegura estar "abierto al diálogo", aunque la amenaza de una condena penal sigue sobre la cabeza de Carole, quien ya no se atreve a tirar ni un papel por miedo a las consecuencias.
