Débora busca desesperada costureras para su empresa: "No hemos encontrado ninguna en 10 años"
“Es inaceptable que una empresa, que podría expandirse, no lo haga por falta de personal”.
Encontrar trabajo en el sector de la moda y la alta costura no parece una tarea sencilla. Y todavía menos si se habla de la alta costura italiana, conocida en todo el mundo por su enorme calidad y su indiscutible prestigio. Aún así, siempre hay oportunidades para los profesionales con pasión, ganas y buena formación, y una muestra de esto es el anuncio que ha puesto en el periódico italiano Il Carlino la copropietaria del negocio familiar Nuova Sartoria, Debora Talevi.
“Se busca costurera (6 años). Se busca planchadora (10 años). Estamos listos para contratar a dos jóvenes para nuestra empresa, la cual lleva más de 20 años dedicada a la alta costura italiana”, ha anunciado Talevi.
"No es cierto que falte trabajo, ni que no haya empresas dispuestas a ampliar su plantilla. Quienes apuestan por el Made in Italy, como la nuestra, pueden satisfacer las ambiciones de muchos jóvenes dispuestos a establecerse. Los interesados pueden llamar a la empresa al 0721 499322”, concluye el anuncio de la emprendedora italiana.
Las líneas más exclusivas
Un anuncio que no es cosa menor, ya que Nuova Sartoria es una compañía que actualmente produce las líneas más exclusivas para Brunello Cucinelli y Dolce Gabbana. "También trabajamos para Armani y Valentino", añade Talevi, en homenaje a los dos gigantes del estilo italiano recientemente fallecidos.
"Las casas de moda nos proporcionan patrones, materiales y accesorios, y nosotros los producimos, desde el corte hasta la confección y el planchado. Solo Cucinelli tiene sus propias máquinas de planchado”, ha explicado la empresaria, haciendo hincapié en la importancia de esta fase.
Recuperar el periódico como portal de empleo
“Me enteré por Il Carlino de que más de 200 trabajadores altamente cualificados están dejando la casa de moda de Alberta Ferretti debido a los recortes de personal. Me gustaría encontrar a un par de esas personas que, sin duda, ya están cualificadas para nuestras necesidades”, ha expuesto Talevi, quien está en busca de dos “jóvenes con ganas de aprender”.
Tras ver esta noticia, a la empresaria de moda se le ocurrió poner una oferta de empleo en este mismo periódico italiano, algo que ya había hecho en alguna otra ocasión, para intentar encontrar las “habilidades” que le han “faltado durante años". “Crecí en la empresa: es mi vida y mi satisfacción”, ha asegurado la emprendedora de segunda generación, quien cuenta actualmente con 18 empleadas, todas ellas mujeres.
Contra los estereotipos
Además de intentar conseguir el talento que le hace falta para su empresa, Talevi expone que el objetivo de este anuncio de empleo también es “ayudar a eliminar estereotipos y promover la positividad”. “Como madre de un estudiante de Mamiani, entiendo el desánimo que lleva a los jóvenes a abandonar el país para buscar su propio camino. En cambio, creo que muchos podrían encontrar su lugar en este país”, ha afirmado la emprendedora.
“El Made in Italy es conocido por su precisión y calidad obsesivas. Gran parte de su producción es artesanal. Sin embargo, siempre hemos impartido formación: invertimos en nuestro personal y estamos dispuestos a enseñar un oficio”, ha asegurado la italiana.
Falta de personal
“Es inaceptable que una empresa como la nuestra, con pedidos que le permitirían expandirse, no lo haga por falta de personal“, ha censurado la empresaria, quien indica que el salario que ofrece su compañía se basa en el convenio colectivo.
“Es importante implementar mecanismos más eficaces para adecuar la oferta a la demanda. Si una empresa como la nuestra no encuentra trabajadores cualificados a pesar de su búsqueda, se debe al sistema de colocación y a la brecha entre las empresas y el mundo de la formación”, ha expuesto Talevi.
En su opinión, este sistema “penaliza el Made in Italy”, ya que lo que falta es “la transmisión de un saber hacer excepcional”, que asegura que es la clave del éxito para poder ser un sector competitivo “a pesar de la eficacia de los fabricantes chinos”.