El eclipse en el Camino de Santiago: un momento mágico (pero también astronómicamente más caro) para los peregrinos
La fascinación por el eclipse de sol ha hecho que albergues privados y pensiones, habitualmente destinados a caminantes, se llenen este miércoles de "eclipsinos": "Una habitación que cuesta 85 euros esa noche está a 400".
Patricia comenzó a preparar hace tres meses su viaje al Camino de Santiago para este agosto. Esta joven gaditana, aventurera y siempre con ganas de "echarse al monte", ha recorrido ya completo el camino francés y una vez el primitivo, y desde hace unos años aprovecha unos días de sus vacaciones para hacer algunos tramos. En esta ocasión, quería hacer el recorrido que une Burgos con León, de unos 175 kilómetros. Sin embargo, cuando comenzó a buscar en internet y a llamar a los albergues privados y pensiones en los que quería alojarse, todos le decían que estaban al completo o sólo le ofrecían camas a precios desorbitados. Sobre todo, el 12 de agosto y los días previos. Ella lo achacó en un primer momento a la gran afluencia de peregrinos que cada año hacen el Camino de Santiago, con cifras récord que ya superan las 500.000 personas. Sin embargo, una de las trabajadoras de un albergue le dio la clave de la gran demanda: "El eclipse de sol".
En efecto, el fenómeno astronómico que tendrá lugar el próximo miércoles ha puesto difícil a muchos peregrinos asegurarse una cama esa noche e incluso las anteriores. Una simple búsqueda en un portal como Booking.com demuestra que la mayoría de los pueblos por los que pasan las diferentes rutas del camino y que se encuentran dentro de la zona del denominado "eclipse total" tienen las reservas completas. O lo que es lo mismo, albergues privados, pensiones y hostales que viven prácticamente del Camino y de los peregrinos, esa noche ceden sus camas al turismo nacional y extranjero que llenará la denominada "España vaciada" gracias al "encuentro" del sol y la luna. Además, a un precio mucho mayor del habitual.
"Dormir esa noche en Campos va a ser un 40% más caro de lo normal", asegura Manuelle, un hospitalero italiano que recibe diariamente a los peregrinos que pasan (y pernoctan) en esta localidad a tres kilómetros de Frómista (Palencia). Él gestiona un albergue municipal de gestión privada que se reserva exclusivamente para peregrinos. "Los 18 que primero vengan, duermen. Los demás, buen camino", asegura. Es decir, el peregrino 19 y todos los siguientes que opten por dormir en Campos deberán seguir buscando porque no hay posibilidad de reserva y en el otro albergue del pueblo, de gestión 100% privada, tienen ya el alojamiento lleno desde hace meses. "He recibido peticiones de algunas personas para pasar esa noche en el albergue y el otro establecimiento me ha preguntado si dispongo de camas que les pueda prestar. A un precio mayor claro, porque son turistas, no peregrinos. O como yo les llamo, eclipsinos", dice entre risas.
El eclipse total de sol, un fenómeno que lleva sin verse desde hace más de cien años en España, ha disparado el precio de los alojamientos en las provincias por las que pasa el Camino. En un estudio elaborado por El País que compara la diferencia de precios entre la semana del eclipse y la anterior, se demuestra que en León los precios han aumentado un 654%. En Burgos, provincia por la que también pasa el camino francés, el precio medio de una habitación pasa de 86 a 526 euros. Y lo mismo ocurre en Palencia, Santander o Lugo. "Es una locura total. En Booking es imposible encontrar una habitación privada que no baje de los 100 euros", señala nuestra peregrina Patricia.
Esa noche, ella había decidido pasar la noche en Castrojeriz (Burgos). Pero, actualmente, los precios en dicha zona están completamente inflados. Una habitación doble en el establecimiento más barato del pueblo son 400 euros, cuando en un día normal de verano cuesta 85. Cerca de Frómista, la siguiente parada, una litera en una habitación compartida con ocho camas sube a 500 euros. Dos días después, el precio baja hasta los 26. "Finalmente, he decidido retrasar una semana mi viaje al Camino. No puedo pagar esos desorbitados precios ni una sola noche", señala.
Pero el camino, que es sinónimo de solidaridad entre peregrinos, siempre ofrece oportunidades. "Si alguno no tiene sitio donde dormir, ya le buscaremos alojamiento a través de nuestra red de contactos", señala Adrián, alcalde de Ledigos (Palencia). Su pueblecito, de sólo sesenta vecinos, se ha llenado de vida en estos últimos años gracias al peregrinaje. "Tenemos una casa rural, dos albergues y un teleclub, y todo eso es por los peregrinos. Si no fuera por ellos, aquí no habría nada", admite.
Este miércoles, sin embargo, su atención va a estar puesta en el eclipse. En una explanada de 30.000 metros cuadrados a las afueras, el municipio ha preparado una jornada llena de actividades con música en directo y zonas de restauración. "Nuestro pueblo es uno de los lugares donde, por sus particularidades, mejor se va a ver el eclipse", dice Adrián. Por eso estiman la llegada de unas diez mil personas. "La casa rural ya fue reservada hace dos años por una familia francesa y los alojamientos cercanos están llenos de turistas que vienen hasta de Estados Unidos", explica.
¿Y qué pasa con los peregrinos? Adrián llama a la calma. "Es un día complicado porque la mayoría de lugares ya tienen todo cogido. En estos días ha surgido alguna iniciativa privada para poner habitaciones disponibles y, si no, funcionará el boca a boca de la gente. Como toda la vida", comenta.
La asociación Amigos de los Caminos de Santiago de Madrid admite que los peregrinos podrán encontrar dificultades para pernoctar en albergues privados esa noche y recomiendan a través de El HuffPost buscar públicos con gran capacidad, dado que en la mayoría no se admite la reserva previa. En Galicia, por ejemplo, hay 76 centros y más de 3.000 plazas públicas, con preferencia para los peregrinos con limitaciones físicas y los que realicen la ruta a pie. Dormir, además, sale muy barato: en algunos albergues públicos sólo se pide un donativo voluntario, el cual se destina a cubrir los gastos de limpieza y mantenimiento, mientras que en los otros el precio suele situarse entre los cinco y los ocho euros. En los albergues privados el precio habitual suele ser mayor, aunque dormir en una litera raramente pasa de los 20 euros. Una búsqueda rápida por portales de internet garantiza al peregrino dormir esa noche en albergues privados que dispongan de literas para dormir en habitaciones compartidas. Los precios en este tipo de alojamientos no han variado apenas por el eclipse. Encontrar una habitación privada, como ha podido comprobar Patricia, ya es otro cantar.
Pese a las posibles dificultades, los expertos del camino coinciden en asegurar que la mezcla del peregrinaje y el eclipse convertirán el atardecer del próximo miércoles en un momento muy especial, puesto que el Camino siempre ha sido un viaje de reflexión, naturaleza y descubrimiento personal. Y la aparición de un fenómeno tan espectacular añadirá un componente mágico al recorrido. Buen camino.