El Rolex valorado en más de 200.000 euros que lució Carlos Alcaraz en Marbella: agujas de oro rosa y homenaje a un evento deportivo legendario
Es un reloj prácticamente imposible de conseguir.
Mientras el mundo del tenis centra su atención en la inminente llegada de Wimbledon, el gran ausente de esta edición será Carlos Alcaraz. El murciano continúa recuperándose de una lesión de muñeca que le mantiene alejado de la competición desde hace más de un mes y que ya le obligó a renunciar tanto a Roland Garros como al prestigioso Grand Slam británico sobre hierba.
Lejos de los entrenamientos y la presión de los torneos, el joven tenista está aprovechando este paréntesis forzoso para disfrutar de tiempo libre junto a familiares y amigos. Uno de sus planes más recientes tuvo lugar en Marbella, donde participó en un torneo de pádel y dejó imágenes muy comentadas entre sus seguidores.
Sin embargo, más allá de su renovada imagen, marcada por una melena más abundante de lo habitual, hubo un detalle que captó todas las miradas. Se trata del exclusivo reloj que llevaba en su muñeca.
Una pieza de coleccionista
Durante su estancia en la ciudad malagueña, Alcaraz lució un espectacular Rolex Cosmograph Daytona 126525LN, una de las piezas más codiciadas por coleccionistas y amantes de la alta relojería. Se trata de un cronógrafo fabricado en oro rosa con esfera negra que combina deportividad, elegancia y exclusividad.
Aunque la familia Daytona es una de las más reconocibles dentro del catálogo, de esta versión concreta destaca por su carácter limitado y por el homenaje que rinde a una de las competiciones automovilísticas más emblemáticas del mundo. El reloj presenta una esfera negra con agujas e índices horarios elaborados en oro rosa. Además, incorpora tres subesferas blancas situadas a las 3, 6 y 9 horas, creando un contraste visual muy llamativo que refuerza su personalidad deportiva.
Un homenaje al centenario de las 24 Horas de Le Mans
La referencia 126525LN fue concebida como una edición especial para conmemorar el centenario de las 24 Horas de Le Mans, una de las pruebas más legendarias del automovilismo mundial.
Rolex decidió celebrarlo con una interpretación exclusiva de su icónico Daytona y el resultado fue un reloj que llamó la atención de los coleccionistas de todo el mundo. La vinculación entre la marca suiza y las competiciones de motor es una constante desde hace décadas, y este modelo representa una de las expresiones más sofisticadas de esa relación entre precisión mecánica y espíritu deportivo.
Además de su atractivo estético, el reloj que lució Alcaraz también destaca por sus especificaciones técnicas. La caja tiene un diámetro de 40 milímetros y alberga el calibre 4132, un movimiento mecánico de manufactura propia desarrollado por Rolex. Entre sus principales características figura una reserva de marcha de hasta 72 horas, una cifra que lo sitúa entre los cronógrafos de referencia dentro del segmento de lujo.
Un reloj prácticamente imposible de conseguir
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es su valor en el mercado. Esta edición especial ya no se encuentra disponible en los distribuidores oficiales de Rolex, lo que ha disparado su cotización entre coleccionistas y compradores especializados. Actualmente, quienes deseen hacerse con una de estas exclusivas piezas deben recurrir al mercado secundario, donde la escasez ha elevado notablemente los precios.
Los expertos estiman que una unidad en buen estado puede alcanzar cifras comprendidas entre los 200.000 y los 250.000 euros, convirtiéndose en uno de los relojes más exclusivos asociados recientemente al deportista español.