El turismo bate récords y la paciencia se agota: España, el país europeo donde más crece el rechazo al turismo
Otro ranking en el que somos los primeros.
España sigue batiendo récords de visitantes, pero también de malestar. Mientras millones de turistas continúan llegando a las principales ciudades y destinos costeros, crece la sensación entre muchos residentes de que el éxito turístico tiene un coste cada vez más difícil de asumir.
La presión sobre la vivienda, el aumento de los precios y la transformación de barrios enteros han alimentado un debate que ya no se limita a casos aislados. Manifestaciones, nuevas tasas y restricciones empiezan a multiplicarse en distintos puntos del continente.
Ahora, un estudio internacional sitúa a España en el primer puesto de una clasificación que da mucho que pensar: España es el país europeo donde el rechazo al turismo masivo es más visible.
España, a la cabeza del descontento
El informe elaborado por la plataforma JB.com, bajo el título Donde los turistas ya no son bienvenidos, analiza la situación de 30 países europeos y concluye que España es el territorio donde la oposición social al turismo resulta más evidente.
Para llegar a esa conclusión, el estudio ha tenido en cuenta factores como la intensidad de las protestas ciudadanas, la repercusión mediática del fenómeno, los impuestos turísticos y la relación entre el número de visitantes y la población residente.
Los datos ayudan a entender el contexto. Solo entre enero y abril de 2026, España recibió 26,6 millones de turistas internacionales, manteniendo una tendencia de crecimiento que sigue situando al país entre los principales destinos del mundo.
De Barcelona a Canarias
El informe destaca que las protestas ya no son episodios aislados. Según sus autores, se han registrado movilizaciones en más de 40 ciudades españolas, desde Barcelona hasta las Islas Canarias. Las imágenes de manifestantes utilizando pistolas de agua contra visitantes en zonas turísticas de Barcelona dieron la vuelta al mundo el año pasado, pero no han sido las únicas expresiones de malestar. En distintos puntos del país se han sucedido las críticas por la proliferación de pisos turísticos y las dificultades para acceder a una vivienda.
La investigación otorga a España la máxima puntuación posible en intensidad de protestas y señala que el debate sobre el modelo turístico se ha convertido en una cuestión central para numerosas administraciones locales.
Un problema que también afecta a Europa
Y aunque España lidera la clasificación, no está sola. Italia ocupa la segunda posición, con protestas en ciudades como Venecia, Roma o Florencia y medidas dirigidas a limitar el impacto de los alquileres turísticos.
Francia completa el podio, especialmente por las movilizaciones registradas en París, Marsella o Niza y por el creciente rechazo a la llegada masiva de cruceros en algunos destinos.
Por otro lado, en el extremo opuesto de la clasificación aparecen países como Chipre y Albania, donde los autores del estudio apenas han detectado protestas o restricciones relevantes.