Entra en un baño químico para recuperar un refresco y se queda atrapado durante 8 horas: los bomberos tienen que rescatarlo
Una decisión aparentemente inofensiva se convirtió en una auténtica pesadilla.
Hay decisiones que parecen inofensivas y terminan convirtiéndose en una auténtica pesadilla. Eso fue precisamente lo que le ocurrió a un hombre en Estados Unidos, que, por intentar recuperar un refresco perdido, acabó viviendo una situación tan insólita como desagradable y tuvo que esperar horas hasta que los bomberos lograron sacarlo, consolidándose como uno de los rescates más inverosímiles del verano.
Los hechos ocurrieron el pasado 14 de julio en Kansas City, Misuri, cuando un hombre se introdujo en el depósito de residuos de un baño químico portátil con la intención de recuperar una botella de Mountain Dew que, según explicó después, se le había caído la noche anterior. Sin embargo, una vez dentro quedó atrapado sin posibilidad de salir y permaneció allí durante cerca de ocho horas.
El incidente fue detectado por empleados de la empresa Patriot Portable Restrooms que acudieron a retirar los baños instalados para un evento relacionado con el Mundial. Durante la revisión rutinaria, uno de los trabajadores comprobó que una de las cabinas estaba cerrada por dentro. Tras avisar al ocupante y darle unos minutos para salir, el hombre seguía sin abandonar el lugar, por lo que solicitaron ayuda policial.
Una situación “espantosa”
La sorpresa llegó cuando un agente y los operarios consiguieron abrir la puerta del baño portátil, revelando un interior que estaba completamente vacío. “De repente, una cabeza asomó por el inodoro y dijo: 'Estoy aquí'", asegura Chip Counterman, uno de los propietarios de la empresa, en declaraciones recogidas por Il Messaggero. El hombre se había deslizado hasta el tanque de aguas residuales situado bajo el asiento y era incapaz de salir por sus propios medios.
Ante la imposibilidad de liberarlo, los equipos del Departamento de Bomberos de Kansas City tuvieron que intervenir. Los efectivos desmontaron y cortaron parte de la estructura de plástico del baño portátil para poder sacar al hombre sin causarle daños. Una vez fuera, el afectado, completamente cubierto por los residuos del depósito, fue lavado con agua procedente de un camión de bomberos antes de recibir asistencia.
La empresa propietaria de los baños agradeció públicamente la actuación tanto de la Policía como de los servicios de emergencia por resolver una situación que calificó de "espantosa". Según explicó el propio hombre, la simple decisión de recuperar un refresco perdido acabó convirtiéndose en una odisea de ocho horas atrapado en el depósito de residuos y en una historia que ha dado la vuelta al mundo por lo surrealista que parece.