Envían a prisión a un pasajero de un avión por robar equipaje de la clase ejecutiva valorado en más de 65.000
Tras declararse culpable, el hombre ha sido condenado a 20 meses de cárcel.
Robar equipaje en los aviones se ha convertido en una preocupación creciente para aerolíneas y pasajeros, especialmente en vuelos de larga distancia, donde los delincuentes aprovechan la oscuridad de la cabina y el descanso de los viajeros para actuar con discreción. Aunque se trata de un delito poco visible, estos robos pueden causar pérdidas millonarias, afectar a la sensación de seguridad a bordo y dañar la reputación de compañías aéreas.
En este contexto, un hombre de 26 años, identificado como Liu Ming, ha sido condenado a 20 meses de cárcel tras admitir que intentó sustraer el equipaje de un pasajero en un vuelo de Singapore Airlines procedente de Dubái y con destino a Singapur el pasado 7 de agosto. Un intento de robo que fue detectado a bordo y que permitió a las autoridades detenerlo a su llegada al aeropuerto.
Según el sumario, Liu, ciudadano chino, abordó el vuelo con la intención deliberada de robar objetos de valor de los pasajeros de la cabina ejecutiva. La fiscalía afirmó que el acto estuvo financiado por una red organizada que prepara este tipo de operaciones, tal y como recoge The Straits Times, aprovechando la vulnerabilidad de los pasajeros durante el descanso nocturno y la limitada vigilancia en la cabina durante los vuelos de larga distancia.
Daño a la reputación de la aerolínea
El intento de hurto se produjo en las primeras horas del vuelo, cuando el servicio de cena había terminado y las luces estaban atenuadas. El acusado abrió el compartimento superior de una fila situada delante de su asiento y se llevó una maleta de mano perteneciente a una pareja azerbaiyana. La esposa del pasajero despertó y sorprendió al hombre con la maleta en la mano. Al ser interpelado, Liu devolvió la bolsa y alegó que se había equivocado.
La maleta intervenida contenía objetos de alto valor cuya suma superaban las 57.000 libras esterlinas (unos 65.000 euros): entre ellos figuraban efectivo, un portátil Huawei, 56 puros y relojes de lujo, incluidos modelos de Chopard y Audemars Piguet. Gracias a la rápida intervención de la esposa, no faltó ninguno de los artículos al momento de la recuperación. Tras el incidente, la tripulación informó al personal de tierra y Liu fue arrestado al llegar al aeropuerto de Changi.
Tras declararse culpable del robo, el fiscal adjunto Cheah Wenjie pidió una pena severa, alegando que la proliferación de robos a bordo de la aerolínea nacional dañaría seriamente la reputación de Singapore Airlines y del sector turístico del país. Por ello, la magistratura impuso finalmente una condena de 20 meses de prisión. El caso de Liu refleja la preocupación por el aumento de robos en vuelos de larga distancia, donde los delincuentes aprovechan el descanso de los pasajeros y la menor vigilancia en la cabina.