Hansje, 56 años, deja su trabajo por su pasión y deja de tener dolores: "Los niños estaban felices"
La mujer trabajó durante 24 años de pie en unos grandes almacenes y ahora se vive bien la vida con exposiciones y proyectos de dibujos infantiles.

Hansje Guurink, de 56 años, que reside en Wassenaar, ciudad de los Países Bajos, ha dejado su trabajo en los grandes almacenes De Bijenkorf después de 24 años para ganarse la vida con su verdadera pasión, sus dibujos. Y no sólo le está yendo bien económicamente con su nuevo oficio, sino que las dolencias físicas que padería también han desaparecido. La artista, conocida como Bijdehansje, ha finalizado su primera exposición infantil. "Los niños quedaron completamente cautivados, estaban encantados con las obras", ha asegurado a AD.
En la inauguración de la exposición, llamada El encantador mundo de Bijdehansje disfrutó viendo a los niños fascinados por sus mágicos dibujos. El único inconveniente ha sido la distancia, comenta: "El Museo Veenkoloniaal, en el que se celebró la exposición, está en Veendam, a unas tres horas en coche de donde ella reside. Algunos fans de la zona de La Haya me dijeron que les parecía una pena que estuviera tan lejos".
La conservadora del museo fue quien le propuso la idea de organizar esta exposición infantil. "La tienda del museo ya vendía mis tarjetas, y la conservadora me preguntó si quería diseñar una exposición con el concepto único de dibujos a la altura de los ojos de los niños", recuerda la pintora.
Ahora se encuentra a la espera de organizar una exposición más cerca de su casa, pero aún no ha tenido tiempo de contactar con los museos de la región. De septiembre a diciembre es su época de mayor actividad, al igual que antes en el Bijenkorf , pero está creciendo. "He tenido cada vez más trabajo en los últimos años", dice Guurink con optimismo.
Gran parte de su inventario de dibujos y tarjetas se ha trasladado de su casa a un almacén. "Es una bendición poder hacer esto, y es maravilloso, pero está creciendo descontroladamente. Ya no es un hobby, sino un verdadero negocio", añade Hansje Guurink. "Pero cuando dibujo, no lo siento como trabajo", añade rápidamente. Para tener más tiempo para dedicarse a ala parte creativa de su negocio, este año está recibiendo ayuda con la parte comercial.
Además, esta artista lleva años soñando con crear un libro ilustrado para adultos. "Casi he terminado los dibujos, pero es un tema delicado y quiero plasmarlo bien. Todavía no puedo decir mucho, pero es emocionante y hermoso, un proyecto muy preciado, y tengo que dedicarle tiempo", explica.
Estaba acostumbraba a dibujar mucho en su juventud y desarrolló esta afición cuando desarrolló problemas físicos por trabajar en De Bijenkorf. Durante años, trabajó en el mostrador de cosméticos de Chanel. Siempre que su cuerpo le fallaba, dibujaba para distraerse, y continuó haciéndolo a lo largo del tiempo, a veces cuando trabajaba hasta altas horas de la noche, recuerda esta mujer.
El dolor que sufría por estar tanto tiempo de pie en la tienda ha remitido. "Con la ayuda de la fisioterapia, todo ha ido bien. Ahora mi vida es más equilibrada y paso mucho tiempo al aire libre", asegura esta mujer.
Muchos de sus dibujos se inspiran en el bosque, pero la playa le encanta igual de bien. "Sigo visitando la localidad de Veluwe con regularidad, pero también voy a menudo a Noordwijk y Noordwijkerhout para ver ciervos en las dunas. Y en la playa, se disfrutan atardeceres preciosos con colores impresionantes. Sin duda, también los hay en el bosque, y en mis dibujos utilizo las curvas de los árboles para darles más calidez", dice Guurink.
Las luces de temporada también irradian esa calidez. "Son relativamente nuevas. Hace dos años, un fabricante me contactó para ver si quería colaborar en su diseño. Son luces con un diseño que se puede cambiar según la estación del año". Y es que Geerink explica que "la luz trasera es regulable, lo que crea un ambiente encantador y tranquilo en la habitación del bebé". "La imagen no se mueve y el conjunto es maravillosamente suave, creando una sensación de seguridad", añade.
"A menudo oigo a los adultos decir que mi obra evoca recuerdos de su infancia. Por los detalles que incorporo", relata la artista. "La fuente de luz, que sale de la parte de atrás de las obras, es impactante. Lo hago deliberadamente. El mundo en el que vivimos está en primer plano, pero la luz siempre brilla a través de él. Incluso cuando está oscuro o sombrío, la luz siempre está ahí", concluye.
