Oleksii, soldado ucraniano experto en drones: "Si te preparas para la guerra es menos probable que tengas guerra: Europa debe recordar eso y no repetir nuestros errores"
"Las emociones son un recurso, y ya no me quedan muchas. Antes de 2014 tenía más; después, intenté reprimirlas, porque si no, uno se vuelve loco", admite.

Oleksii lo tiene claro. A Ucrania no le queda otra salida que seguir luchando. Este soldado, experto en drones, mira no solo a su país, después de cuatro largos años de guerra sin un final a la vista y con un balance de muertes y destrucción cada vez más extenso.
Para este piloto y gestor de drones en el ejército ucraniano, prima una filosofía de supervivencia y a ella se remite cuando habla de Europa. "Si te preparas para la guerra, es menos probable que haya una guerra, así que no repitas nuestros errores. Europa debería recordarlo", expone en una entrevista con Kyiv Post.
Y debería hacerlo, prosigue, porque "esta guerra forma parte de un conflicto más amplio contra la civilización occidental. No se trata solo de Ucrania; es parte de una confrontación mucho mayor". Se remite a las "ambiciones" expansionistas de Putin y las reclamaciones contra la OTAN para que huya de sus antiguos territorios de influencia y dominio.
Mientras responde a la entrevista, se suceden las bombas. Muchas de ellas vía drones utilizados por Rusia en numerosos puntos de Ucrania. Pese a la creencia generalizada de que el uso de drones limita las muertes en el campo de batalla, Oleksii asegura que "en general, la realidad es que las aumenta", porque "tienes más oportunidades de detectar objetivos y más oportunidades de matar".
Fruto de esas exploraciones y ataques hechos con drones "ahora los ataques de artillería son mucho más letales". Y, desde luego, asume que queda mucho hasta que lleguemos a ver, si es que lo vemos, que "robots y drones sustituyan por completo a los soldados".
"Por el momento, no veo ninguna posibilidad de luchar sin infantería. Quizás en el futuro la tecnología cambie aún más la situación, pero hoy la guerra todavía depende de las personas".
En su entrevista con Kvyiv Post, admite que "cada muerte en nuestro bando me llena de tristeza y dolor, aunque normalmente no muestro mis emociones. Las emociones son un recurso, y ya no me quedan muchas. Antes de 2014 tenía más; después, intenté reprimirlas, porque si no, uno se vuelve loco". Ante la pregunta de qué le mantiene en pie, responde que es algo "muy simple", que "si dejamos de luchar moriremos".
