Honda sorpresa entre los científicos: la erupción del volcán Tonga en 2022 eliminó 900 toneladas de metano al día durante diez días y abre una vía inédita contra el calentamiento global
Cualquier proceso que elimine los efectos perjudiciales de la sustancia de establos y vertederos es positiva.
El metano, que proviene de establos, arrozales, vertederos y tuberías, es un gas con muchos peligros para la salud pública. Con el cambio climático, y según informa Focus Online, en la atmósfera, la cantidad ha ido aumentando bruscamente durante años. Por eso los científicos buscan ansiadamente procesos naturales que contribuyan a la desaparición de estos gases. Tras la erupción del volcán submarino Hunga Tonga-Gunga Ha' apai en 2022, los satélites han podido comprobar que una enorme cantidad de metano ha desaparecido gracias a la enorme nube volcánica.
Este interesante descubrimiento se refleja en un estudio publicado en la Universidad de Copenhague. El equipo de investigación observó grandes cantidades de formaldehído a una altitud de unos 30 kilómetros. Esta sustancia se produce como producto intermedio cuando el metano se descompone químicamente. Como el formaldehído normalmente desaparece tras unas horas, la medición de un día se consideró indicativa de un proceso de degradación en curso en la nube.
"Cuando analizamos las imágenes satelitales, nos sorprendió ver una nube con concentraciones récord de formaldehído", asegura, por su parte, Maarten van Herpen, primer autor del estudio. "Pudimos seguir la nube durante diez días". En la estratosfera, los valores alcanzaron hasta 12 ppb de formaldehído, unas concentraciones se consideran extremadamente inusuales allí.
Matthew Johnson, de la Universidad de Copenhague, califica el proceso de sorprendente: "Lo nuevo y completamente inesperado es que el mismo mecanismo aparentementetambién funciona en una nube volcánica en lo alto de la estratosfera".
El metano es importante para el clima
El metano permanece en la atmósfera durate mucho menos tiempo que el CO₂. Tras unos diez años, una gran parte vuelve a deteriorarse. Sin embargo, el gas tiene un enorme impacto climático. Durante un periodo de 20 años, el metano tiene un efecto aproximadamente 80 veces mayor que el dióxido de carbono, según el estudio.
Por lo tanto, la caída de las emisiones de metano se considera una forma de ralentizar el calentamiento global de forma relativamente rápida. Por ello, los humanos deberíamos empezar a fijarnos con más antención en nuestras practicas en:
- Fugas en gas natural y petróleo
- Ganadería y lodos
- Cultivo de arroz
- Vertederos y residuos