En lo que va de siglo, la Tierra ha recordado su fuerza con erupciones volcánicas de enorme impacto. Desde explosiones que dieron la vuelta al planeta hasta coladas de lava que arrasaron ciudades.
Se trata de un volcán identificado y cartografiado por primera vez hace relativamente poco, en 1994, que recibe su nombre por razones geográficas obvias: está justo entre Tenerife y Gran Canaria.
El HuffPost ha hablado con afectados e instituciones de la isla bonita cuatro años después de la erupción del volcán de la que todavía no se han recuperado. "Después de una catástrofe siempre viene otra; la atención y ayuda se pierden", dicen.
La isla bonita sigue inmersa en una tediosa y lenta recuperación. El valor de las viviendas habituales ya ha sido abonado, pero las carreteras, negocios, gases tóxicos presentes y problemas de salud mental debido a la erupción siguen causando estragos mientras se anhela el regreso a la normalidad.
La NASA ha subrayado que los volcanes son estructuras que se forman en múltiples entornos planetarios, siempre que existan condiciones geológicas adecuadas.
"Sólo en los últimos años hemos desarrollado la capacidad de extraer fragmentos microscópicos de ceniza de los núcleos de hielo polar", ha asegurado el Dr. Will Hutchison de la Universidad de St Andrews.