El histórico giro táctico de los Marines de EEUU: transforman sus helicópteros H-1 en naves nodriza para lanzar enjambres de drones FPV
En un comunicado, han hablado del "importante avance para la guerra aérea".

Adaptarse a los nuevos tiempos, con una tecnología más avanzada. Ese ha sido el propósito del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos con el cambio total que han aplicado en su emblemática flota de helicópteros H-1.
En un contexto geoestratégico cambiante, con varias guerras, como la de Ucrania o Irán, todavía abiertas, la apuesta por la inversión en Defensa se ha elevado. Ejemplo de ello es el aumento de la inversión entre los miembros de la OTAN, excepto España.
Pero los marines de EEUU han integrado con éxito en estos helicópteros una tecnología avanzada de drones de bajo costo. Con este cambio, buscan hacer todavía más daño en el campo de batalla.
Una transformación que ya ha sido puesta a prueba por parte de los infantes de marina del Escuadrón de Helicópteros de Ataque Ligero (HMLA) 169, el Grupo Aéreo de Infantería de Marina 39, la 3.ª Ala Aérea de Infantería de Marina y el 3.er Batallón de Reconocimiento Blindado Ligero, 1.ª División de Infantería de Marina de Estados Unidos.
Exhibiendo músculo
En esta exhibición, han mostrado las nuevas armas que han incluido en los dos helicópteros de renombre de la marina norteamericana, el UH-1Y Venom y el AH-1Z Viper.
Dos helicópteros que se han transformado en dos aeronaves nodrizas, capaces de extender el alcance y la letalidad de los drones con capacidad de visión en primer apersona para atacar distintos objetivos.
El capitán Quinton Thornbury, piloto de un UH-1Y Venom del Escuadrón de Helicópteros de Ataque Ligero de la Infantería de Marina (HMLA) 169, ha detallado que "el objetivo principal era probar la viabilidad del lanzamiento y despliegue no cinético de un dron con visión en primera persona desde un helicóptero en movimiento, lo cual logramos".
Un músculo que han exhibido en un ejercicio que han puesto a prueba en un escenario crítico de combate. En esta prueba, lanzaron un dron FPV Neros Archer. Cuando estaba en el aire, un equipo de operadores se encargó de gestionar su recorrido desde un helicóptero UH-1Y Venom a kilómetros de distancia de la zona. Mientras tanto, el Venom se ha convertido en el puesto de mando para poder dirigir el dron hacia su objetivo.
"Seguimos brindando apoyo terrestre y apoyo aéreo cercano, pero de una manera que permite que los drones se acerquen y destruyan al enemigo, en lugar de poner en peligro a nuestros infantes de marina", ha destacado también Matthew Pocklington, jefe de tripulación de un UH-1Y, del HMLA-169, MAG-39, 3.ª Ala de Aviación de Marines.
