Jason Munshi-South, biólogo: "Las ratas actuales se han adaptado a la ciudades y nosotros vamos a tener que adaptarnos a las ratas"
Los expertos han observado cambios evolutivos significativos en los roedores urbanos.
Jason Munshi-South se ha pasado 15 años estudiando el comportamiento de los roedores en las ciudades. Este profesores de la Universidad de Drexel en Filadelfia ha concedido una entrevista a Le Monde en la que desde luego no predice un futuro muy próspero en este respecto: "Las ratas actuales se han adaptado a la ciudades y nosotros vamos a tener que adaptarnos a las ratas".
"Observamos cambios en las ratas urbanas". El experto es claro al comparar una rata de Nueva York con una del campo: poseen un cráneo más alargado, mandíbulas y dientes más pequeños. "Esto probablemente se deba a que en la ciudad las ratas consumen alimentos de mayor calidad que no necesitan triturar", explica.
Para él, "sin duda", existen selecciones aleatorias de ciertas variaciones. "Pero nuestros modelos demuestran que también hay evolución adaptativa, esta vez asociada a presiones ambientales. Un equipo chino llegó a la misma conclusión".
La principal amenaza para los roedores: los humanos
Munshi-South explica que la principal amenaza para las ratas urbanas son los seres humanos: "Veneno, trampas, todo lo que usemos para matarlas. Esta es la presión más fuerte que existe, porque conduce a la mortalidad directa".
Para adapatarse a estos peligros en las grandes ciudades, las ratas han cambiado su comportamiento. De hecho, "evitan lo novedoso, para a la par evitar peligros". "Gracias a las cámaras instaladas alrededor de las trampas, pudimos observar cómo rodean el cebo durante varios días antes de acercarse. Estoy convencido de que esto no es simplemente plasticidad conductual, sino más bien un rasgo evolutivo que ha sido seleccionado a lo largo de generaciones", explica el experto en sus declaraciones al medio de comunicación.
Por último, el profesor universitario recuerda que al igual que las sociedades progresas, las ratas también lo hacen. "Con el tiempo, en París, Nueva York o Tokio, hemos creado entornos que nos convienen. Pero nos guste o no, muchas especies prosperan allí o prosperarán".
Él anticipa que esto ocurre de formas impredecibles, y que "quizá no podemos evitar". "Las ratas se adaptan a la ciudad, y nosotros tendremos que adaptarnos a las ratas. Y a muchas otras especies".