Jérémy deja la ingeniería por la enfermería a los 30 años: "Gano menos que antes, pero mi trabajo es increíblemente gratificante"
"Mis días eran tristes, me aburría profundamente, ya no disfrutaba con nada", ha expresado en relación a su anterior trabajo.

En la vida, el dinero no lo es todo. Esa frase, que puede sonar a tópico, se ejemplifica en perfiles como el de Jérémy Delample, un graduado en Ingeniería y Administración de Empresas que tras trabajar como desarrollador de negocios en el sector tecnológico decidió dar un giro de 180 grados a su vida y estudiar enfermería.
Respecto a su etapa laboral anterior, Jérémy ha expresado, en declaraciones al medio de comunicación francés Les Echos, que "desde el punto de vista económico, considero que estaba en una situación cómoda para tener menos de 30 años".
La percepción del trabajo de Jérémy cambió como consecuencia de la incorporación a una nueva empresa justo antes del estallido de la pandemia de la COVID-19. "Debido a la crisis sanitaria, me vi obligado a dirigir un equipo que no conocía, y a distancia (...) Fue un jarro de agua fría, mis días eran tristes, me aburría profundamente, ya no disfrutaba con nada", ha explicado.
Tras un proceso introspectivo para volver a encontrarse bien consigo mismo, Jérémy Delample decidió que tenía que cambiar su vida y encontrar un trabajo que tuviera un impacto positivo real en la sociedad. Y la respuesta fue la enfermería.
De un buen sueldo a un contrato temporal como enfermero
Tras graduarse el pasado verano, Jérémy tiene ahora un contrato temporal como enfermero, por lo que su sueldo es mucho menor al que tenía en su puesto de trabajo como ingeniero.
Respecto a su horario laboral, el enfermero ha detallado que "mis jornadas duran doce horas, desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la tarde. Trabajo dos días a la semana, luego cuatro la semana siguiente, y así sucesivamente (…) Este horario me deja mucho tiempo libre, que aprovecho con gusto para hacer deporte y salir a la montaña".
Pese a la caída en sus ingresos, Jérémy Delample ahora sí que es feliz con su trabajo. "Gano menos que antes, pero mi trabajo es increíblemente gratificante. Me siento útil, combino el trabajo intelectual con habilidades prácticas y un enfoque táctil, y cada día tengo la sensación de estar ayudando a los demás. Mi vida personal está más en consonancia con lo que me importa", ha subrayado.
