¡Quieto todo el mundo! 19 cosas que han desvelado los documentos desclasificados del 23-F
Los seis del CESID que estaban en el ajo, las llamadas que recibió Zarzuela aquella tarde, el rey como "objetivo" de los golpistas o la orden que recibieron los militares de disparar "a dar" en RTVE: esto es lo que cuentan los archivos secretos del 23-F.

Un secreto que ha tardado 45 años en conocerse. El Gobierno de España ha publicado este miércoles los archivos clasificados del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Documentos que han permanecido ocultos durante casi medio siglo y que hoy han visto la luz al colgarse en internet para que todo el mundo pueda acceder a ellos. 153 archivos que recogen numerosa información sobre los meses previos al golpe, lo que ocurrió aquella jornada y las consecuencias que tuvo.
El destino ha querido que este 25 de febrero, día en el que el Gobierno ha dado luz verde a los 'papeles del 23-F' pase también a la historia por la muerte del gran protagonista del golpe. Antonio Tejero ha fallecido a los 93 años, según ha confirmado su familia. Ha sido su hijo quien daba la noticia del deceso, dando "infinitas gracias a Dios por su vida entregada y generosa para con Dios, España y su familia".
Si no estás interesado en leerte los numerosos PDF's que el Gobierno ha colgado en la web de Moncloa, aquí te ofrecemos un resumen del contenido novedoso y más destacado que incluyen esos documentos.
1. El rey ni estaba ni se le esperaba... o eso parece

Los documentos desclasificados no relacionan de ninguna manera al rey Juan Carlos I con la elaboración y/o ejecución del golpe de Estado. De hecho, un texto del Ministerio del Interior señala que las teorías que han implicado al monarca se elaboraron en favor de los intereses de los "verdaderamente implicados" y con la posibilidad de que una acción así pudiera tener lugar de nuevo "en el futuro". Puedes leer más aquí.
La única "implicación" del rey en el golpe estaría en las conversaciones telefónicas interceptadas entre una hija de Tejero con su suegra o la propia esposa del teniente coronal con su madre. "¿Tú sabes lo que le han hecho a mi padre? Estaba el rey detrás, Fina. Él estaba detrás y todo, todo, el Ejército. Las cinco capitanías en España. Todo estaba detrás", asegura la hija de Tejero. La mujer de Tejero, por su parte, dice a su madre: "A mí me dijeron anoche que estaba el Ejército y el rey detrás".
2. "Dejar al Borbón libre", todo un "gran fallo"

La trama del golpe del Estado fallido dejó también escrito un manuscrito con consejos para "actuaciones futuras" similares al 23-F. Y en él se habla abiertamente de acabar con Juan Carlos I. Para ellos, fue un gran "fallo" del 23-F "dejar al Borbón libre" y "tratar con él como si fuera un caballero". "Es, por tanto, un objetivo a batir [sic] y anular", se llega a decir. Puedes leer más sobre esto aquí.
3. ¿Encuentro con Milans del Bosch?
Un informe secreto del CESID indica que el rey pudo haberse reunido con el general Milans del Bosch para intentar que la Corona no saliera "lesionada" del juicio del 23-F. Un alto cargo de la Casa Real habría hecho lo mismo con el general Armada. El CESID no puede confirmar estos encuentros, pero dice que basa su información en "parcelas de opinión oíbles y cuantitativamente restringidas".
4. Seis del CESID, metidos en el ajo
Otros documentos desclasificados este miércoles aseguran que seis miembros del CESID conocían o habrían elaborado "un apoyo operativo" al golpe de Estado.
Esas personas "o bien conocían los hechos antes del 23 o planificaron un apoyo operativo que lo llevaron a efecto y que posteriormente trataron de encubrir su participación activando una operación que justificara sus movimientos aquel día".
En los archivos se detallan los nombres de los implicados: el capitán García Almenta, el capitán Gómez Iglesias, el sargento Miguel Sales y el cabo Monge Segura. Del comandante Cortina se apunta a que hay indicios de que lo conociera, pero no los suficientes como para ser comprobados. Conoce más sobre esto aquí.
5. "Lo han dejado tirado como una colilla"

Carmen, la mujer de Tejero, se pasó toda la jornada del 23-F colgada del teléfono y hablando con sus familiares sobre lo que estaba haciendo su marido en el Congreso. Todo un frenesí telefónico en el que una frase se repite sin cesar: "Lo han dejado tirado como una colilla".
"El tonto desgraciado, lo han dejao solo, para no variar", dice en la primera de las llamadas a un interlocutor no identificado. Después, se queja a una tal Herminia: "¿Has visto qué canallas? ¿Has visto qué asco?. Me lo han dejao tirao como una colilla. Me lo han dejao solo, me lo han engañao".
Y así siguen y siguen las llamadas, con más lamentos sobre Tejero: "Qué desgraciao, tanto amor a la Patria, tanto darlo todo, mira cómo le han engañao". Puedes encontrar el detalle de todas las llamadas aquí.
6. "¿Por qué has invocado el nombre del rey?"
Uno de los documentos desclasificados revela el cruce de llamadas y mensajes que se produjeron en Zarzuela durante la asonada. El documento, elaborado por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y con el nombre "Relato de los sucesos de los días 23 y 24 de febrero", señala que el rey Juan Carlos I rápidamente conoce la entrada de militares en el Congreso porque estaba siguiendo el pleno de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo a través de la radio.
Entre las 18:30 y las 19:00, el rey recibe una llamada del general Armada, puesto que éste pretende incorporarse al Palacio de la Zarzuela. Pero Juan Carlos se lo impide y le exige que se mantenga en su puesto.
A las 20:20, el secretario del rey, Fernández Campo logra hablar con Tejero, que se encuentra dentro del Congreso. El secretario le pregunta: "¿Qué pretendes? Depón tu actitud inmediatamente". Y Tejero responde que no recibe más órdenes que de Milans del Bosch. El secretario insiste y "repite varias veces". "Pero tú has invocado el nombre de S.M el Rey, ¿por qué?, ¿por qué?". Tejero cuelga. Puedes leer más aquí.
7. Una censura en la desclasificación

Entre los centenares de documentos subidos a la página web de la Moncloa destaca uno que consta de dos folios y donde se habla del apoyo económico que recibieron los implicados en el golpe.
Este documento está datado en el 10 de mayo de 1983, es decir, dos años después de los hechos. Ahí se explica que un grupo de empresarios, simpatizantes y una familia han hecho un fondo común para "paliar las necesidades económicas de las familias de algunos de los implicados". Pero los apellidos de una de las familias aparecen tachados.
"Como consecuencia de que algunas de las personas procesadas por el 23-F han llegado a perder su condición de militares, lo cual les supone también una merma importante en sus ingresos, un grupo de empresarios, amigos y simpatizantes de ellos, entre los que se encuentra la familia [aparece tachado el nombre] formarán un fondo común todos los meses, con lo que se intentará paliar las necesidades económicas de las familias de algunos de los implicados", se puede leer.
¿Por qué se ha decidido tachar los apellidos de esta familia? Puedes leer más aquí.
8. "Primer tiro al aire y el segundo a dar"

Los documentos también arrojan nuevos detalles sobre las órdenes que recibieron los militares implicados en la toma de la sede de RTVE durante aquella jornada crítica para la democracia española.
Según consta en una conversación telefónica registrada en los archivos, las instrucciones transmitidas a los efectivos que accedieron a las instalaciones eran tajantes y contundentes: "Órdenes de no hablar con nadie, primer tiro al aire y el segundo a dar, con los cargadores metidos y sin seguro ni nada". El detalle de este documento lo puedes leer en este enlace.
9. El croquis del 23-F

Los documentos desclasificados no recogen ni imágenes ni audios, pero sí por ejemplo un croquis titulado “operaciones en marcha”, donde aparecen hasta tres posibles operaciones militares: de los tenientes generales, de los coroneles y de “expontaneos” (sic). Sobre el primero, el documento manuscrito afirma que su probabilidad es alta si se produce un “deterioro rápido de la situación”: “La intervención vendrá de forma institucional, mediante el pronunciamiento". El documento está fechada en noviembre de 1980, tres meses antes del golpe.
10. A la cárcel... pero sólo un poquito
Tras el juicio por el 23-F, los servicios de inteligencia y los miembros de la cúpula militar se encontraban preocupados por los efectos que tendría la sentencia. Por eso, un capitán general de la III Región Militar propuso solo cuatro días después de conocerse las condenas que se estudiase ya la “conveniencia de estudiar la posible libertad condicional de los procesados al alcanzar la edad de septuagenarios”. Milans del Bosch había sido condenado a 30 años de reclusión y apenas le faltaban entonces tres años para llegar esa edad.
11. Una celda "llena de humedad"
Antonio Tejero criticó que el Gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo le trasladara a una celda "llena de humedad" en el castillo de La Palma, en la comarca gallega de Ferrol, "a 650 kilómetros" de Madrid y sin que un juez lo acordara.
Lo hizo su defensa en un escrito dirigido al Ministerio de Defensa y fechado el 28 de julio de 1981. Según el letrado, Tejero se encontraba "enfermo, afectado de reuma, en una prisión militar llena de humedad y, asimismo, de anemia", alegó.
12. "Entre 80 y 110 muertos"
Durante las horas del golpe, una nota policial revela que se sopesó asaltar el Congreso de los Diputados. El saldo, eso sí, iba a ser devastador: "Entre 80 y 110 muertos”. Finalmente no se llevó a cabo porque una persona, cuyo nombre aparece tachado, “permanecería en un despacho inmediato a una de las vías de penetración estudiada”.
Estos datos se han incluido en los documentos porque los entonces directores de Cambio 16 y jefe de prensa del Ministerio de Interior (que no aparecen identificados) preparaban un libro sobre el 23-F donde proyectaban “revelar diversas facetas hasta ahora no divulgadas”.
13. Problemas en el ejército meses después
El fracaso del 23-F no acabó con los ánimos revueltos dentro del Ejército. Uno de los documentos explica que siguen extendiéndose "rumores alarmantes" con el fin de "confundir y dividir" a los militares mediante el "envío de cartas y panfletos subversivos"; que se están "mutilando retratos oficiales"; que aparecen pintadas contra el Rey y mensajes "ridiculizando" al Gobierno y que han detectado "actitudes irrespetuosas e insolentes hacia los mandos" y se "discuten abiertamente las órdenes recibidas".
14. Dar cariño a las Fuerzas Armadas
Debido a ese descontento militar, Juan Carlos I advirtió al Gobierno y a la cúpula militar meses después del golpe del 23F de la necesidad de que las Fuerzas Armadas se sintieran "consideradas y protegidas" por los poderes públicos.
Así se desprende de la carta que el entonces secretario general de la Casa del Rey, Sabino Fernández Campo, remitió el 14 de diciembre de 1981 al director del Cesid, Emilio Alonso Manglano, con el "guión" de la reunión que Juan Carlos I había tenido con el Gobierno y la Junta de jefes del Estado Mayor para hablar de una situación militar que calificó de "delicada".
15. Reagan, Thatcher... todos ensalzaron a Juan Carlos I
Los líderes internacionales alabaron a Juan Carlos I por su papel durante el golpe. El entonces presidente estadounidense Ronald Reagan envió una carta dirigida al Palacio de la Zarzuela alabando "la firme y valiente determinación" que el Rey "demostró al afrontar el grave desafío contra las instituciones democráticas de España durante estos últimos días".
La reina Isabel II de Inglaterra también felicitó al rey por proteger "el orden constitucional". "Todos nosotros en Gran Bretaña nos tranquilizamos al conocer el resultado final", subrayaba.
Hasta Fidel Castro, desde Cuba, no dudó en ensalzar al monarca. "En la actual y difícil coyuntura mundial, deseamos vivamente que la evolución del proceso político español contribuya al esfuerzo en favor de la distensión y a la creación de un clima de paz y cooperación internacional que tanto necesitan nuestros pueblos para lograr su desarrollo económico y social", le escribió.
16. Consejos para un 'buen' golpe
Las miles de páginas desclasificadas sobre el 23-F no solo se centran en los preparativos del golpe ni en el 'día d'; también hay importantes referencias al futuro. Más en concreto, a lo que la trama ideaba hacer tiempo después del fallido asalto al Congreso. En el mismo documento donde descalifican y citan como "objetivo a batir" a Juan Carlos I, también detallan una serie de "sugerencias prácticas" para una potencial intentona golpista.
Los consejos se centran en tres áreas para reconstruir el escenario golpista sin generar ruido: la reactivación, análisis y preparación con "camaradas de armas de plena confianza"; la organización de "centros de recepción de información" para gestionar los contactos en secreto recurriendo a contraseñas y sobrenombres y, especialmente, la adopción de "actitudes de máxima discreción e incluso de simulación" para mostrar un supuesto respeto a la Constitución, al régimen democrático y al rey mismo.
17. Las fake news también funcionaban entonces
Los bulos o las más mentadas últimamente fake news no son cosa del presente. Allá por 1981 también eran habituales y no podían faltar en el relato del 23-F. El Ministerio del Interior recopiló en los meses posteriores documentos ahora conocidos con las inventadas —que diría Sánchez— de hechos sin respaldo de veracidad. Eso sí, las mentiras, especialmente contra la corona, llegaron a calar en los sectores más ultra, advertía entonces Interior.
Entre los bulos destapados, el supuesto pacto entre Juan Carlos I y Alfonso Armada en unas "vacaciones navideñas" en Baqueira donde habrían organizado lo que ocurriría después. De Juan Carlos I también se apunta falsamente que habría gestionado una "magistral operación" en la que contaría con el "asesoramiento de su cuñado el ex-rey Constantino de Grecia".
El otro gran protagonista de las fake news es el por entonces presidente saliente Adolfo Suárez y parte de una historia largamente contada años atrás. En uno de los documentos desclasificados, reseñado como 'anónimo', se apunta que el rey habría decidido prescindir de su otrora amigo "al margen de la Constitución". Para ello habría llamado a Suárez a La Zarzuela, en una cita en la que se encontrarían los capitanes generales de Valencia, Sevilla, Valladolid y Zaragoza.
Ante la negativa del político de Cebreros, alegando la falta de razones para ello, el teniente general Merry Gordon, responsable de la II Región Militar (Sevilla) habría sacado una pistola para ponerla encima de la mesa con la amenaza "esta es una razón".
18. El periodista 'amigo' que habló con Tejero aquella noche
Del sinfín de documentos publicados, hay al menos uno que incluye el nombre del periodista mallorquín Joan Pla, amigo de Antonio Tejero y cercano a su familia. Este miércoles se ha desvelado que llegó a llamar al autor del golpe la noche de autos para pedirle que pusiera fin a la intentona.
Pla prestó declaración como testigo en la sesión del 19 de abril de 1982 de la vista oral 2/81 del Consejo Supremo de Justicia Militar. En su turno, el periodista aseguró que llamó por teléfono a Tejero y que al no conseguir que parara el golpe, optó por llamar a su esposa.
La intención del periodista era convencer a Carmen para que le acompañase al Congreso en un intento de meter presión al golpista, pero quien finalmente descolgó el teléfono fue su hijo, al que no logró convencer.
19. La versión idéntica del rey... que ya dio hace meses
Juan Carlos I asegura que sentía que se le estaba robando su propia historia y por ello se lanzó a lanzar sus memorias, bajo el título Reconciliación. En ellas narra, dos meses y medio antes de conocerse los documentos del 23-F, su propia versión del golpe. Y avisa de que "con toda sinceridad, con mi memoria como única limitación, no tengo nada que ocultar". Sus palabras encuentran ahora el respaldo de los documentos desclasificados.
El hoy rey emérito pone el foco, sobre todo en la inquietante actitud de Alfonso Armada, que asegura detectó pronto en esas horas. "Si insistía tanto en estar a mi lado, era para comprometerme y, sin duda, para hacer creer que yo apoyaba el golpe".
"Reanudé mi conversación con él: 'Quédate donde estás. Si te necesito, te llamaré, pero, de momento, no vengas'. Y de inmediato avisé al jefe de seguridad de la Zarzuela para que no le permitieran entrar", rememora en las páginas de su libro. Aquí puedes descubrir toda la versión de Juan Carlos I de los antecedentes, los hechos y las consecuencias del 23-F.
