La RAE aclara cómo se denomina en diferentes países de habla hispana al conejillo de Indias
En América del Sur tiene una denominación completamente distinta.

En América no existe el conejillo de Indias. Claramente, con esa denominación. Tal y como informa la Real Academia Española (RAE) explica en una publicación en redes sociales, en América del Sur se conoce como "cuy" a este pequeño animal, que muchos, tienen como mascota.
Pero, según la Academia, más allá de que la denominación sea distinta entre continentes, también cambia entre los países latinoamericanos. En Chile, llaman preferentemente a este animal "cuye", mientras que en México y algunos países del área centroamericana lo denominan "cuyo".
Para los curiosos que se han pasado por las redes sociales para preguntar cuál es su diminutivo, responde: "El más extendido de 'cuy' formado con el sufijo '-(c)ito', es 'cuicito', aunque también se usan 'cuyecito' y 'cuyito".
Muchos seguidores se han animado a comentar la publicación en el perfil de X (antes Twitter) de la RAE. "Sí, Las Indias es el antiguo nombre. En realidad "indiano" debería ser más apropiado que "latinoamericano". Pero bueno, el uso manda", asegura un internauta. "Considerando que el origen del animal es de América Latina, lo normal sería llamarlo cuy", opina otro.
Reducir el uso de "ser un conejillo de Indias"
La denominación del animal en España causa múltiples críticas. Pero también, el dicho que lo relaciona: "Ser un conejillo de Indias". Esta expresión viene a significar ser un sujeto de prueba o un experimento: cuando una persona o cosa se usa para probar algo nuevo o desconocido sin conocer los resultados finales.
En 2018, la organización animalista Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) publicó una serie de recomendaciones para adaptar algunos dichos populares a un lenguaje más respetuoso con los animales. "Las palabras importan y del mismo modo que nuestro concepto de justicia social evoluciona, también evoluciona nuestro lenguaje", aseguraba entonces la asociación.
Para cambiar la dinámica, los animalistas recuerdan algunos "especismos" que usamos en conversaciones cotidianas. Por ejemplo, propone cambiar la expresión "matar dos pájaros de un tiro" por "alimentar dos pájaros con un bollo", o "coger el toro por los cuernos" por "coger la flor por las espinas", también que "disparar a un caballo muerto" pase a ser "alimentar a un caballo alimentado", o '"ser un conejillo de indias" por "ser un tubo de ensayo".