Los científicos creen tener la respuesta sobre por qué hubo una estampida de tortugas marinas hace 80 millones de años
El misterio de las marcas de luna en estas montañas italianas por fin parece estar resuelto.
Un misterio milenario que parece resuelto. Según informa el diario británico Metro, unos escaladores de roca tropezaron con unos extraños surcos mientras caminaban por una pared rocosa en el Monte Cònero, al noreste de Italia. Ahora, los científicos parecen que tienen la respuesta: una estampida de tortugas marinas hace 80 millones de años.
Según un estudio publicado en la revista Cretaceous Research y consultado por el medio de comunicación, explica que la losa de piedra caliza fue en su día un antiguo fondo marino impulsado hacia arriba por un terremoto. Los investigadores del Observatorio Geológico de Coldigioso sospechan que las imperfecciones fueron causadas por las aletas de estos animales.
"Los peces son demasiado blandos y ligeros para dejar marcas, así que los reptiles tenían más sentido", aseguraron los encargados del estudio. Los mosasaurios gigantes y plesiosaurios, explican, "que tenían la boca llena de dientes afilados como agujas", eran ambos "solitarios", así que "probablemente" tampoco fueron los responsables. Esto dejó a los científicos con una única posibilidad: las tortugas marinas.
Cientos de metros de profundidad
El equipo ha confirmado, tal y como reza la publicación, que el fondo marino fosilizado convertido en acantilado en el Parque Regional Cònero tuvo en su día cientos de metros de profundidad. En su día, un terremoto provocó "una evacuación masiva de una colonia de tortugas marinas, que remaban hacia el océano abierto". En ese momento, una avalancha submarina de barro cubrió el fondo marino, preservando las huellas de las tortugas.
Aun así, el artículo científico reconoce que sus hallazgos no son concluyentes y que "los iconólogos deberían echar un vistazo". Peter Falkingham, profesor de paleobiología en la Universidad John Moores de Liverpool, asegura, en conversación con el medio de comunicación, que no está muy convencido de la teoría presentada. "El hecho de que sean tan uniformes y extensos en la superficie hace que me parezcan más bien marcas de ondulación truncadas", dice.
"No creo que haya pruebas suficientes para respaldar la afirmación de que probablemente representan una estampida de tortugas marinas en pánico que fueron movilizadas en masa por un terremoto", subraya. "Creo que es más probable que sea una textura natural del sedimento causada por el movimiento del agua", culmina.